enero 25, 2020

Tegucigalpa.- Un niño de 11 años de edad se convirtió en la novena víctima de la pólvora que ingresó a la sala del Hospital Escuela Universitario, con graves heridas en su mano producto de la explosión de un mortero.

Tras el explosivo percance, el menor procedente de Villa Vieja, Distrito Central, fue trasladado por sus familiares hasta la emergencia pediátrica del Materno Infantil, donde después de ser evaluado recibió atención médica especializada.

De acuerdo al jefe del servicio de cirugía plástica del Bloque Materno Infantil Carlos Flores, el mortero generó una fractura expuesta severa en el primer dedo (pulgar) de la mano derecha.

Flores, dijo que “gracias a Dios para el menor el artefacto explosivo no le amputó el dedo, sin embargo fue remitido a la emergencia de ortopedia para seguir con el procedimiento quirúrgico y salvarle la extremidad”.

El pequeño de quien se omite el nombre, se constituye en el primer quemado de la temporada de fin de año y la decimotercera víctima de la pólvora desde noviembre a la fecha, una de estas personas, de 30 años falleció en la sala de adultos quemados del Bloque Médico Quirúrgico.

Por: Edwin Ordóñez

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