septiembre 19, 2020

Los obispos de la provincia eclesiástica de Tunja cuestionaron que se restrinja la libertad religiosa del presidente Iván Duque, a quien un tribunal de Cali ordenó borrar un tuit sobre la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de Colombia.

En un texto titulado “La devoción a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá (A propósito de una tutela)”, los seis prelados de Tunja criticaron la celeridad de la corte para resolver una medida legal presentada por el abogado Víctor David Aucenon Liberato, quien argumentó que con su tuit del 9 de julio, Duque no respetó la libertad de cultos y la separación entre Iglesia y Estado.

El tuit del presidente decía lo siguiente: “Respetando las libertades religiosas de nuestro país y en clara expresión de mi fe, hoy celebramos los 101 años del reconocimiento a nuestra Virgen de Chiquinquirá como Patrona de Colombia. Todos los días en profunda oración le doy gracias y le pido por nuestro país”.

Hace unos días Duque cuestionó a quienes lo atacan por su devoción y no dicen nada sobre los festivos o feriados religiosos, mientras que la Casa de Nariño informó que avanza el proceso para impugnar la decisión de la corte.

“Lo más sorprendente del caso fue la celeridad con la que, dos de los tres magistrados fallaron la tutela, en un país en el que miles de procesos reposan por años sin ser atendidos, pero sobre todo, el sentido de la providencia: ordenar en un plazo perentorio de 48 horas para borrar el trino de su cuenta personal y en el futuro ¡abstenerse de hacer manifestación alguna de su devoción mariana!”, indicaron los obispos.

Los prelados recordaron que el artículo 18 de la Constitución de Colombia establece que “nadie será molestado por razón de sus convicciones o creencias ni compelido a revelarlas ni obligado a actuar en contra de su creencia”.

La medida judicial, precisaron, “significaría que en Colombia el presidente, los magistrados, gobernantes o alcaldes ¿no pueden ejercer sus propios derechos y libertades de conciencia y de cultos? ¿No es esta una discriminación y exclusión de ciertas personas, solo por razón de sus cargos, del ejercicio de sus derechos fundamentales?”.

“Lo que podría pasar como una anécdota más, en el pintoresco repertorio de acciones judiciales que de tarde en tarde, algún sediento de notoriedad y protagonismo propone a nuestro complejo sistema judicial, se ha convertido, sin embargo, en un asunto que como creyentes no podemos pasar de largo”, lamentaron.

Tras señalar que miles de católicos rechazaron la decisión del tribunal de Cali, los prelados cuestionaron: “¿De dónde entonces, surge esta iniciativa tan inusual como inoportuna, por la grave crisis que estamos atravesando, producida por la Covid-19, que exige precisamente la unidad de todos para luchar contra sus efectos destructivos y no solo para la salud, sino también para el mismo tejido social, para la economía y para el empleo y que va a requerir el esfuerzo de todas las gentes de bien?”.

Los obispos recordaron que los Papas San Juan Pablo II y Francisco han resaltado en sus visitas la importancia de la Virgen de Chiquinquirá y precisaron que un Estado laico “no quiere decir que sea un Estado indiferente y mucho menos ateo. Más aún, en el preámbulo se invoca la protección de Dios y más adelante se garantiza -entre los derechos fundamentales- la libertad de conciencia y el derecho a no ser molestado por razón de sus convicciones o creencias, ni obligado a actuar en contra de su conciencia”.

“En nuestro territorio no existe el delito de opinión y que todos, incluido el Presidente de la República, somos libres de expresar nuestras convicciones religiosas, sin temor a ser sancionados”, resaltaron.

Los obispos expresaron también su preocupación por la “pretensión de relegar el sentimiento religioso al ámbito de lo privado, de las convicciones íntimas y a considerar cualquier expresión de fe como algo incorrecto y molesto para los que no son creyentes”.

Luego de alertar del hecho que esto puede ser azuzado por el “clima de polarización y antagonismo político que sigue afectando al país”, los obispos indicaron que la devoción a la Virgen “no le hace mal a nadie y sí inspira nobles y elevados ideales y acciones”.

En su opinión, la decisión del tribunal de Cali “siembra un pésimo precedente y corrobora la descomposición que se respira en muchos círculos del poder, pero sobre todo, debe invitarnos a nosotros, creyentes comprometidos, a vivir con mayor convicción nuestra fe, a expresarla con plena libertad y a seguir trabajando por una Colombia en la que impere la justicia y se consolide la paz”.

“Que la Bienaventurada Virgen Madre de Dios y Madre nuestra, asociada como ninguna otra criatura a la obra de la redención y presente desde el primer momento en el anuncio de la Buena Noticia en nuestros pueblos, como lo manifiesta el rostro mestizo de la imagen de Chiquinquirá, continúe acompañando nuestro caminar hacia la casa de Dios Padre misericordioso y nos consuele en este tiempo de tribulación y de incertidumbre”, concluyeron.

El texto está firmado por Mons. Luis Felipe Sánchez Aponte, Obispo de Chiquinquirá; Mons. Misael Vacca Ramírez, Obispo de Duitama Sogamoso; Mons. Julio Hernando García Peláez, Obispo de Garagoa; Mons. Edgar Aristizábal Quintero, Obispo de Yopal; Mons. Héctor Javier Pizarro Acevedo, Vicario Apostólico de Trinidad; y Mons. Gabriel Ángel Villa Vahos, Arzobispo de Tunja.

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