Honduras inicia temporada de pesca de camarón de arrastre
Honduras dio inicio a la temporada de pesca de camarón de arrastre en el Caribe, una actividad que se extenderá del 1 de agosto de 2026 al 28 de febrero de 2027 y que operará bajo estrictas medidas de sostenibilidad, control y trazabilidad para garantizar el aprovechamiento responsable del recurso.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través de la Dirección General de Pesca y Acuicultura (Digepesca), informó que para esta temporada fueron autorizadas 32 embarcaciones, de las cuales 28 zarparon desde el primer día para iniciar las faenas de pesca.
Las autoridades destacaron que la flota hondureña mantiene la certificación del Gobierno de Estados Unidos, la cual reconoce que el país aplica medidas de protección para reducir la captura incidental de tortugas marinas, equivalentes a las exigidas por la legislación estadounidense.
Esta certificación permite que el camarón de pesca de arrastre, sus derivados y el camarón de cultivo continúen ingresando al mercado estadounidense.
Durante la temporada 2025, la captura de camarón alcanzó aproximadamente 750 mil libras, destinadas principalmente al mercado nacional, especialmente a restaurantes y hoteles de la zona costera. Además, las exportaciones generaron alrededor de 1.2 millones de dólares en divisas para el país.
Como parte de las acciones de vigilancia, DIGEPESCA reforzará los sistemas de trazabilidad para verificar el origen legal del camarón desde su captura hasta su comercialización. La medida busca fortalecer la confianza de los mercados internacionales y combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
La directora de DIGEPESCA, Nuryn Meza, señaló que las medidas de ordenación pesquera incluyen la protección de zonas de reproducción, la delimitación de áreas de pesca y acciones orientadas a recuperar la biomasa reproductiva del camarón, con el objetivo de asegurar la disponibilidad del recurso para las futuras generaciones.
Asimismo, indicó que estas regulaciones permiten mantener un equilibrio entre la actividad productiva y la conservación de los ecosistemas marinos, fortaleciendo la sostenibilidad de una pesquería estratégica para el Caribe hondureño.
La temporada también representa un impulso para la economía de las comunidades pesqueras, ya que genera alrededor de 290 empleos directosen las embarcaciones autorizadas y contribuye a mantener la competitividad del sector pesquero nacional en los mercados de exportación.










