SAG impulsa la producción de queso de cabra en la zona oriental del país
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), redobla esfuerzos para consolidar al queso de cabra como producto gourmet con impacto nacional e internacional, mediante alianzas estratégicas de diversos programas para posicionar el rubro como cadena productiva, rentable y sostenible.
Mediante el Bono Ganadero, la asistencia del Programa Nacional de Desarrollo Agroalimentario (Pronagro), a través de la participación en ferias como FeriSAG Lácteos, se busca promover y abrir espacios de comercialización del rubro.
Desde que el Bono Ganadero comenzó a incluir especies menores; como cabras dentro de su estrategia para promover la soberanía alimentaria, más de 20 mil productores hondureños han sido beneficiados con insumos, mejoramiento genético y capacitación agrícola.
La ministra de la SAG, Laura Elena Suazo, destacó que “el trabajo fundamental de este programa ha sido asegurar el alimento para el ganado de los pequeños y medianos ganadero, además de manejo y mejoramiento genético”
En departamento de El Paraíso, 15 microempresarios rurales asociados en la Asociación de Capricultores de Oriente han ampliado sus actividades más allá de la venta de leche cruda.
Con asesoría de SAG, elaboran queso, yogurt y dulce de leche en fincas que ahora forman parte de la “Ruta del Queso”, una propuesta de agroturismo que permite a visitantes conocer el ordeño, la cuajada y degustar productos directamente del tambo a la mesa.
Esta experiencia se consolidó con la participación activa en FeriSAG Lácteos, un evento promovido por SAG-Pronagro que expone productos lácteos locales ante consumidores e instituciones.
El acompañamiento institucional no solo incluye logística, sino también capacitación técnica y comercial, a través de las FeriSAG y talleres en campo, se ha facilitado a los productores acceso directo al consumidor, promoviendo precios justos y evitando intermediarios.
En Danlí y Potrerillos, productores como Herwin Vásquez han mostrado bajo la vigilancia sanitaria de SAG innovaciones en quesos caprinos, con sabores como vino, cúrcuma y jalapeño, que ya cobran reconocimiento en eventos nacionales.
La iniciativa ha reportado indicadores de rentabilidad que fortalecen el sustento rural: aproximadamente 4 litros por día de leche por cabra, vendida desde 40 lempiras por litro al consumidor, y con un valor agregado que alcanza los 350 lempiras por libra de queso elaborado en finca. Esto ha validado la decisión de muchos productores de suplir vacas con caprinos eficientes que requieren menos alimentos y tiempo de mantenimiento, elevando su rendimiento económico.
El ejemplo del Aprisco Monte Horeb en Potrerillos destaca en la promoción gastronómica del rubro caprino. Esta finca abre sus puertas como centro de agroturismo donde se integran recorridos, actividades interactivas con cabras alpinas y degustaciones de productos del rancho. Así, los consumidores conectan directamente con el origen del queso y se construye una identidad regional en torno al rubro.
Según Alex Cerrato, coordinador regional de SAG en Danlí, expresó que “cada vez se van sumando más productores a este rubro; existe buena genética y no solo trabajamos con producción, sino con procesamiento de valor agregado”.
Cerrato resaltó que, “al inicio de esta administración solo existían dos productores en la zona, y actualmente son quince los asociados, transformando la realidad agroalimentaria local con una visión de expansión hacia mercados internacionales”.
La SAG trasciende el impulso productivo: se trata de un modelo de desarrollo rural que combina financiamiento inclusivo, formación profesional, comercialización directa y marca regional, posicionando al queso de cabra como referencia del agroturismo y valor exportable del país.










