Tegucigalpa.- Un centro penitenciario industrial será construido en la comunidad de Naco, cerca de San Pedro Sula, el cual sustituirá al vetusto e inseguro centro penal sampedrano, de donde este lunes fueron temporalmente movilizados a otras cárceles del país 538 internos, catalogados de menor peligrosidad.

El anuncio lo efectuó en comparecencia de prensa en Casa Presidencial el subsecretario de Seguridad, Luis Suazo, quien detalló que la construcción de la nueva, moderna y segura prisión se iniciará a más tardar dentro de 15 días.

Suazo explicó que el Centro Penal Regional (CPR), que tendrá carácter de industrial, será edificado en los predios donde la fundación pro construcción de una nueva cárcel para San Pedro Sula ya había iniciado con algunos trabajos, con lo que se aprovechará esa inversión que ya se había ejecutado.

La nueva prisión contará con seis edificios o módulos, de los cuales cuatro serán de máxima seguridad y los otros dos de mediana y mínima seguridad, los cuales en su totalidad tendrán la capacidad de albergar a 3,298 reclusos y 1,296 custodios en un área total de construcción de 127,600 metros cuadrados.

El CPR contará con amplias zonas para talleres, área industrial y granjas agrícolas, así como con canchas deportivas para el sano esparcimiento, de manera que los privados de libertad permanecerán en labores altamente productivas, que los mantendrán en constante ocupación y actividad física y mental, en el caso de los que se ubicarán en los módulos de mediana y mínima seguridad.

El funcionario informó además que la construcción se realizará en tres etapas de manera simultánea, al tiempo que reconoció que “es función del sistema penitenciario del Estado que, una vez que el privado de libertad pague su condena, pueda volver a reincorporarse a la sociedad, sin ser un riesgo”.

En ese sentido, calificó como de “muy importante” la construcción de las naves industriales en donde los reclusos aprenderán a trabajar en oficios y negocios que sin dudarlo podrán establecer fuera, una vez que recuperen la libertad.

“Todos los ciudadanos debemos de participar en tratar de reinsertar a los privados de libertad, porque si no ellos, al regresar a la sociedad, se van a volver a convertir en una amenaza”, acotó Suazo.

Garantía de derechos

Por otra parte, la directora del Instituto Nacional Penitenciario, Rosa Irene Gudiel, expresó que los 538 presos de mínima peligrosidad que hoy fueron trasladados de San Pedro Sula a 10 cárceles de todo el país fueron movilizados respetando y garantizando sus derechos humanos.

Gudiel detalló que los privados de libertad fueron movilizados a cárceles de Olancho, Choluteca, La Paz y El Paraíso, entre otras.

Asimismo, explicó que para garantizar que estos traslados no causarán hacinamientos se procedió, desde hace casi dos meses, a recuperar espacios en donde antes funcionaban billares, cafeterías, pulperías y mesas de juegos, con lo que se asegura la reclusión de los internos en condiciones dignas.

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