WASHINGTON.- A lo largo de las últimas décadas, quienes deseaban perder peso se enfrentaban a un dilema: reducir la ingesta de carbohidratos o de grasas. Ahora, unos científicos han hallado una solución sencilla a ese rompecabezas.

Investigadores reunieron a 600 personas y las dividieron en dos grupos iguales. Durante un año, el primero se alimentó con una dieta baja en carbohidratos y el otro con otra que incluía pocas grasas.

En ambos casos, los resultados fueron idénticos: los participantes una media de 5,9 kilogramos. Sin embargo, el experimento reveló una enorme variación dentro de cada dieta, ya que algunas personas perdieron más de 25 kilogramos y otras ganaron peso. Esos especialistas estiman que se debe a que algunas personas son más sensibles a un tipo de dieta que al otro.

Los científicos también investigaron el genoma de los voluntarios para determinar el vínculo entre sus genes y el grado de respuesta de algunas personas a cierto tipo de dieta, pero en ese aspecto no tuvieron éxito.

La clave para perder peso estaría en emplear el sentido común y alimentarse con menos alimentos procesados. En cualquier caso, los expertos recomiendan reducir el consumo de azúcar y harinas refinadas, comer la mayor cantidad posible de hortalizas y elegir alimentos de grano completo.

Publicado originalmente por adndigital.com.py

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *