Conductor del bus quemado y líder espiritual que contrató el vehículo fueron enviados a prisión.

Colombia.- El juez sexto penal municipal, con funciones de control de garantías, impuso poco antes de la medianoche de este martes medida de aseguramiento con detención en centro carcelario contra Jaime Gutiérrez Ospino, conductor del bus en el que murieron calcinados 31 niños en Fundación (Magdalena), y Manuel Salvador Ibarra Plaza, líder espiritual de la iglesia Pentecostal, quien contrató el servicio de transporte.

Los capturados fueron trasladados a las 3:35 de la tarde hasta el centro de servicios judiciales de Santa Marta bajo estrictas medidas de seguridad, pero la audiencia comenzó tres horas después porque no había salas disponibles. No se permitió el acceso de la prensa.

El fiscal encargado del caso el delito de homicidio con dolo eventual en concurso homogéneo.

Esto significa que aunque no tuvieron la intención de hacer el daño, sus graves omisiones –violación de normas de tránsito e imprevisión que generó el riesgo– provocaron la tragedia y la agravaron.

Esto, según expertos consultados, podría elevar la pena hasta los 20 años de prisión.

Los abogados Mauricio Ramírez y Diego Duque, de la firma World Legal Corporation, asumieron la defensa en esta tragedia que conmovió al país y originó un mensaje del papa.

Los imputados no aceptaron los cargos. “Evidentemente hubo una falta de previsión. Nos encontramos ante un homicidio culposo (sin intención) y vamos a mirar, de cara a la formulación de imputación de la Fiscalía, qué pasa”, dijo el abogado Ramírez antes de ingresar a la audiencia.

Por su lado, Diego Duque afirmó que los imputados se encuentran “bastante compungidos” por la muerte de los niños, que enluta al Magdalena y al país. Incluso aseguró que Manuel Ibarra también perdió a su hija de 7 años en este accidente.

Con relación a la versión de que el conductor del bus y el líder espiritual de la iglesia, quien también iba dentro del vehículo, huyeron del lugar de la tragedia, Duque dijo que ellos ayudaron a sacar a algunos niños, pero estuvieron a punto de ser linchados. “Gracias a ellos, algunos sobrevivieron, pero debido a la volatilidad y la conflagración no pudieron proteger a más personas. Además, dadas las circunstancias había justificación porque estaban casi siendo objeto de un linchamiento”, anotó Duque.

El director seccional de la Fiscalía reveló este martes que por instrucciones del fiscal general, Eduardo Montealegre, y del director de Fiscalías, Luis González, van a ordenar que se investigue a los dueños del bus y a todas las autoridades que tengan que ver con el hecho de que un vehículo que no cumplía con las normas legales ni de seguridad estuviera prestando el servicio de transporte con menores.

Por su parte, en medio de su dolor, las familias pidieron a los medios de comunicación y a la comunidad no mostrar imágenes del bus ardiendo.

Mientras tanto, en Barranquilla, donde se hace la identificación de los restos de los menores muertos, familiares trataban de mitigar el dolor con mensajes.

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