Honduras redobla esfuerzos contra el Gusano Barrenador y lidera la respuesta sanitaria en la región
Honduras intensifica sus acciones para contener la propagación del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), hasta la fecha se registran más de 2,250 casos en animales y alrededor de 125 en humanos, cifras que, según autoridades del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), se mantienen moderadas en comparación con otros países de la región.
Gracias a la alerta temprana emitida en 2023, el Gobierno de Honduras, a través de SAG-Senasa, activó una campaña nacional de prevención, marcando el inicio de una serie de medidas estratégicas para proteger la sanidad animal. En 2024, se implementó la dispersión de moscas estériles, una técnica biológica de control que representa un hito en la lucha contra esta plaga en Centroamérica.
El país continúa en estado de alerta, pero los esfuerzos no se detienen. A través de SAG-Senasa, en coordinación con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), se ha reforzado el trabajo de campo, la educación a productores, y la vigilancia sanitaria en todo el territorio nacional.
“Continuamos con los procesos de inspección del ganado que se moviliza en las diferentes zonas del país, capacitando a productores y distribuyendo productos para la prevención del gusano barrenador. Si bien tenemos casos, somos de los países con menor cantidad de registros en la región”, explicó Rafael Rodríguez, director técnico de sanidad animal de SAG-SENASA.
“En Honduras, un caso reportado es un caso tratado. Hasta ahora, los más de 2 mil casos notificados han sido debidamente atendidos y curados, lo que refleja la efectividad de nuestra respuesta sanitaria”, agregó Rodríguez.
Además de reforzar la vigilancia, se ha contratado nuevo personal especializado para ampliar la capacidad de respuesta ante cualquier foco. No obstante, las autoridades subrayan que el éxito de esta lucha depende también del compromiso de los productores.
“Este es un trabajo en equipo. Como decimos: sin heridas, no hay gusaneras. La prevención empieza en el hato ganadero, pero también debemos considerar otras especies susceptibles como perros, gatos, caballos y cerdos”, concluyó Rodríguez.
El compromiso y la estructura de respuesta hondureña han sido reconocidos a nivel internacional. Fernando Lugo, especialista agrícola del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), destacó que Honduras es uno de los países de la región con mayor desarrollo en puestos y corrales de inspección, lo cual lo convierte en un modelo para contener la plaga en América Latina.










