El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, advirtió hoy que una deportación masiva de niños causaría un “impacto negativo” en el valor universal de los derechos humanos, sobre todo, en el respeto, promoción y tutela a la que están obligados todos los Estados, independientemente de su nivel de desarrollo.

El ombudsman hondureño considera que el respeto a los derechos humanos debe acercar tanto a los países de origen Honduras, Guatemala, El Salvador y Estados Unidos que es el país de destino y que alberga a miles de niños que proceden de los tres países centroamericanos.

En su criterio es importante tener en cierto tipo de acuerdos que permitan no solo solucionar la crisis coyuntural sino ver las causas estructurales que motivan la migración forzada.

Herrera Cáceres reconoció el esfuerzo que realiza el gobierno de Estados Unidos, no obstante, considera que tiene que darle particular atención al principio universal que rige entre las naciones civilizadas del mundo que es atender el interés superior del niño.

De acuerdo al funcionario, se les debe asegurar las condiciones máximas de seguridad en salud y crear condiciones que les permitan desarrollarse sanamente, de tal manera, que no se les causen traumas ni físicas ni psicológicos.

Consultado sobre qué acciones se podrían realizar para evitar violaciones masivas a los derechos humanos de los niños en proceso de deportación, el ombudsman hondureño, respondió que lo importante es que se tome en cuenta la multiplicidad de causas que provocaron el éxodo masivo.

Agregó que el tratamiento a los niños no se puede hacer en forma masiva porque cada uno tiene su propia personalidad, su propia dignidad aún cuando se tenga un concepto de derechos humanos que habla de la igualdad de todos.

Cada caso tiene que examinarse porque hay una multiplicidad de causas que ha provocado este éxodo y su retorno no puede hacerse en grupos sin tomar en cuenta todas las consideraciones médicas, psicológicas y las atenciones que merece para que no sufra una crisis de identidad que le pueda afectar el resto de su vida, desde su juventud hasta el desarrollo como adulto.

Explicó que en este momento están en juego consideraciones fundamentales de derechos humanos que son las que inspiran a los Estados y a todas las organizaciones internacionales.

“Todos los Estados del mundo nos hemos creado en función de promover la dignidad humana y todas las organizaciones internacionales responden a ese fin”, precisó.

Añadió que éste es un test para la comunidad internacional para ver como se encuentra un arreglo que permita, que tanto el Estado de origen, como es el caso de Honduras, como los Estados de tránsito y el Estado receptor, puedan concertar acuerdos que nos permitan la solución de este problema con respeto a los derechos humanos de la niñez.
Así mismo, encontrar una solución que desestimule la migración forzada de las personas hacia ese destino.

Una de las consideraciones importantes que se debe tomar en cuenta en esta problemática, según Herrera Cáceres, es no separar al niño de sus vínculos familiares y acercarlos ya sea a sus padres, a sus otros familiares o bien a sus representantes legales.

“Por eso es que universalmente se habla de atender el interés superior del niño, orientado a que encuentre su bienestar y una forma de vida decente que le permita confiar en su futuro”, argumentó.

El defensor de los derechos humanos lamentó que muchos niños tengan que emigrar del país porque se sienten amenazados por la violencia, por las mismas organizaciones de pandillas o maras que los quieren reclutar.

El defensor del pueblo hondureño espera que no se pierda el esfuerzo de la comunidad internacional orientada a promover los derechos humanos, que es la base fundamental de la Carta de las Naciones Unidas y de todas las organizaciones internacionales.

Herrera Cáceres instó a la Oficina del Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) para que interceda por los miles de niños hondureños y de otros países centroamericanos detenidos en albergues en Estados Unidos.

El llamado también fue extensivo a la Cruz Roja Internacional para que se mantenga vigilante y se dé a la niñez el tratamiento humanitario que corresponde y se haga prevalecer el interés superior de los menores en el reencuentro con su familia.

El Comisionado de los Derechos Humanos, exhortó a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a velar por el respeto de los derechos humanos y el tratamiento digno de la niñez migrante de Honduras en los Estados Unidos.

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