VATICANO.- Antes de rezar el Ángelus, el Papa Francisco mostró su preocupación por la tensa situación que se vive en Tierra Santa desde hace algunos días y pidió “fortaleza para decir no al odio y la paz”.

El Pontífice lo rezó este domingo desde el atrio de la Basílica de San Pedro después de la Misa de canonización de cuatro nuevos santos: Vincenzo Grossi, María de la Inmaculada Concepción (conocida como Madre María de la Purísima) y de Louis Martin y Marie Zélie Guérin, padres de Santa Teresita de Lisieux.

“Sigo con gran preocupación la situación de fuerte tensión y violencia que aflige a Tierra Santa”.

“En este momento necesitamos mucho coraje y mucha fortaleza para decir no al odio y la venganza y hacer gestos de paz. Oremos para que Dios fortalezca en todos, los gobernantes y los ciudadanos, la valentía de oponerse a la violencia y tomar medidas concretas para la distensión”.

“En el contexto actual de Oriente Medio es más que nunca decisivo que se logre la paz en Tierra Santa: esto nos piden Dios y el bien de la humanidad”, dijo.

A continuación saludó a los peregrinos llegados de diversos países para participar en la ceremonia de canonización.

“Saludo a los fieles de la diócesis de Lodi y Cremona, así como a las Hijas del Oratorio. El ejemplo de San Vincenzo Grossi sostenga el compromiso a favor de la educación cristiana de las nuevas generaciones”.

“Saludo a los peregrinos que han venido de España, particularmente de Sevilla, y a las Hermanas de la Compañía de la Cruz. El testimonio de Santa María de la Purísima nos ayude a vivir la solidaridad y cercanía con los más necesitados”.

A los fieles provenientes de Francia dijo: “a la intercesión de los santos esposos Ludovico Martin y Maria Azelia Guérin encomendamos las alegrías, las esperanzas y las dificultades de las familias francesas y de todo el mundo”.

“Agradezco a los cardenales, los obispos, los sacerdotes, las personas consagradas, así como a las familias, los grupos religiosos y las asociaciones”, dijo al despedirse.

Desde hace unas semanas los atentados terroristas se vienen sucediendo en Israel. Todos ellos han sido causados por palestinos que, en su mayoría, han apuñalado a judíos.

Este viernes 16 de octubre varias asociaciones y grupos palestinos proclamaron un “Viernes de la ira” que se saldó con varios ataques. Además, centenares de palestinos han quemado el complejo de la Tumba de José, en la ciudad palestina de Nablús, al norte de Cisjordania.

Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) consiguieron apagar el incendio y dispersar a los atacantes encapuchados que habían irrumpido en un recinto que ha quedado seriamente dañado.

Como consecuencia de estos sucesos algunas autoridades temen que estalle una tercera intifada (rebelión de palestinos en Israel). La primera de ellas comenzó el 7 de diciembre de 1987 y finalizó en 1993, la segunda se inició el 29 de septiembre de 2000 y concluyó en 2005.

En la segunda intifada perdieron la vida más de 2 mil palestinos y más de mil israelíes.

Además, Cáritas Jerusalén ha pedido a los cristianos de todo el mundo que cancelen las peregrinaciones a Tierra Santa a pesar de las fuertes medidas de seguridad que Israel ha impuesto por los últimos choques.

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