Desde 2008, el número de alumnos con excelencia académica en la Universidad Nacional se ha incrementado de 2,400 a unos 6,800. La Universidad Pedagógica ha abierto sus puertas al 93 por ciento de los jóvenes que se han sometido a las pruebas de aptitud.

El tema de las pruebas de admisión aplicadas en las universidades públicas volvió a levantar polvareda con motivo de la presentación de una propuesta legal para que las mismas sean eliminadas.

No es la primera vez que el asunto está en el ruedo de la discusión. No hace mucho, el ministro de Educación, Marlon Escoto, había cuestionado los exámenes de aptitud que catalogó como “discriminatorios”.

En aquel momento, el secretario del ramo cuestionó que se colocara obstáculos a los jóvenes que aspiran a ingresar en la enseñanza superior, al tiempo que manifestó que la verdadera explicación es que la máxima casa de estudios No tiene capacidad para responder a la demanda académica.

En la primera prueba de este año se presentaron 18 mil 687 alumnos, de los cuales 12 mil 250 fueron admitidos. En la segunda evaluación, se sometieron 12 mil 750 aspirantes y aprobaron ocho mil 797 jóvenes.

En el tercer ejercicio acudieron 14 mil egresados del nivel medio. Los resultaron serán dados a conocer en las primeras semanas del próximo año.

De estos datos se deduce que en el presente año han acudido más de 45 mil 400 candidatos a una plaza dentro de la Universidad Nacional, unos 21 mil han sido aceptados y más de diez mil han sido rechazados, sin contar los que salgan reprobados en el examen aplicado hace unas semanas.

Ahora que la temática vuelve a tomar pábulo, las autoridades de la Alma Máter estiman que la pretensión de suspender la prueba de aptitud tiene motivaciones esencialmente político-demagógicas.

Los académicos y un sector de los mismos estudiantes de los niveles medio y universitario, comparten el criterio que en el supuesto que se dejen sin efecto las evaluaciones para primer ingreso, la educación sufriría un retroceso en las materias de calidad y rigurosidad.

Tanto las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma como de la Universidad Pedagógica, aseguran que los exámenes de admisión No son discriminatorios y que, en los últimos años, más del 80 por ciento de los aspirantes han sido admitidos.

La rectora Julieta Castellanos, ilustró que en 2014 había unos 184,000 matriculados, de los que 118,200 provenían de los centros de educación media públicos y 67,000 de establecimientos privados, lo que demuestra que los pobres No están excluidos, expuso la académica.

Agregó la socióloga Castellanos que otro dato que evidencia que la Alma Máter ha avanzado es que en 2008, el 40 por ciento de los alumnos estaban en riesgo académico, pero a esta fecha ese porcentaje se ha reducido a 17 por ciento.

En este mismo período el número de alumnos con excelencia académica se ha incrementado de 2,400 a unos 6,800.

De su lado, el vicerrector de la Universidad Pedagógica, Hermes Alduvín Díaz, planteó que dicha institución de enseñanza superior ha abierto sus puertas al 93 por ciento de los jóvenes que se han sometido a las pruebas de aptitud.

El experto opinó que en lugar de promover la eliminación de las evaluaciones de ingreso, lo que se debe buscar es cómo articular los diferentes niveles educativos, porque las universidades No pueden remediar las deficiencias de la enseñanza básica.

Cuando surgen este tipo de discusiones se corre el riesgo de que los actores del sistema pierdan el norte y se enfrasquen en aspectos secundarios en lugar de debatir sobre los verdaderos retos educativos.

Tomado de HRN

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