Autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) criticaron la posición de los organismos de Derechos Humanos, que mediante un documento apoyaron las peticiones de los estudiantes que se encuentran en lucha en la Alma Mater.

Comunicado UNAH

A las organizaciones y defensores de derechos humanos:

Las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) reconocemos el histórico y trascendental desempeño que han tenido en el país las organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Sin la presencia de estas organizaciones, en la década de los años ochenta, y la creación del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, en los años noventa; la indefensión de los ciudadanos, el irrespeto por la vida, la desaparición forzada de personas hubiera alcanzado cifras de otras magnitudes.

Debemos a los organismos defensores de derechos humanos, no solo el avance en la apropiación del concepto, sino en la investigación, defensa y protección de derechos humanos, civiles y políticos de los hondureños y las hondureñas.

Entendemos que quienes trabajan en la defensa y protección de derechos humanos tienen las mismas prerrogativas que cualquier otro ciudadano, que su condición de defensores no los coloca en un lugar diferente y que están obligados a observar las leyes que nos rigen a todos.

Que el desempeño de su misión les obliga a defender a cualquier persona, independientemente de cuál sea su posición política e ideológica, pues lo que defienden es la condición humana de la persona, y no la posición que la persona defendida asume.

En estos años de revueltas en la UNAH, de personas encapuchadas que hacen uso de la fuerza y la violencia para imponer sus criterios, algunos organismos defensores de derechos humanos han protegido y defendido a estas personas, interfiriendo para que la institución aplique las medidas administrativas, de acuerdo con su normativa interna.

Además, estos encapuchados han impedido que otros estudiantes, la mayoría, continúen con el desarrollo de las actividades académicas conducentes a avanzar en el plan de estudios de su carrera.

La defensoría que ejercen estas organizaciones hace que el vandalismo y la destrucción de bienes de la institución queden en la impunidad, protegiendo, no los derechos de estas personas, sino el vandalismo y destrucción que provocan.

La capucha es una triste figura de historia terrorífica y en nuestro país no fue la excepción. En los años ochenta, eran los verdugos los que empleaban la capucha contra sus víctimas, ahora sorprende que una figura del terror haya sido reivindicada por personas que son o se hacen aparecer como estudiantes universitarios.

La UNAH ratifica su política de respeto y de defensa de derechos humanos, en su concepto más amplio e integrador; su condición de Universidad Pública, Autónoma, Laica y Rectora del nivel de Educación Superior.
Ciudad Universitaria José Trinidad Reyes, 14 de junio del 2016

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *