La Gripe A (Influenza H1N1 o Gripe Porcina) ha causado un gran alboroto en el mundo entero. Y no es para menos: es un mal calificado hace ya varias semanas como una pandemia mundial, debido a la facilidad de su contagio y a la gran exposición que la misma posee para múltiples tipos de personas.

Conozcamos a continuación en este artículo quiénes son los individuos que presentan un mayor riesgo de contagio a esta enfermedad.

Motivos de riesgo
Ciertas características personales aumentan el riesgo a contagio de esta enfermedad. Además de la higiene personal y a las características de salud de cada individuo, sus prácticas sociales y laborales tienen un rol determinante para la determinación del factor de riesgo que poseen estas personas.

Quienes trabajan en sectores de atención al público tienen un mayor riesgo que quienes desarrollan sus actividades en oficinas internas. Del mismo modo, quienes trabajan en el sector privado de la salud tienen menor riesgo que quienes trabajan en entidades de salud pública.

Quienes se desempeñan en entidades de servicios públicos o privados, y quienes trabajan en dependencias gubernamentales deberían tomar las precauciones necesarias, ya que debido a la gran afluencia de personas, ellos presentan mayor riesgo de contagio de la gripe A.

Quienes se trasladan utilizando el servicio de transporte público deberían extremar sus precauciones, ya que presentan una mayor exposición a potenciales infectados que quienes se desplazan en automóviles particulares o transportes privados.

De igual modo, quienes desarrollan sus actividades en instalaciones muy concurridas (shoppings, supermercados u otros) deberían tomar serias precauciones para preservar su salud, cualquiera sea el rubro o el ámbito en el que trabajan dentro de estas instituciones.

Grupos de riesgo prioritario
A nivel general, el grupo de quienes presentan el mayor riesgo de contagio de la Influenza A está compuesto por individuos con enfermedades pulmonares crónicas, afecciones cardíacas, pacientes con problemas metabólicos y quienes utilizan medicación inmunosupresora (cáncer, trasplantes, VIH). Luego se incluye a niños menores a los dos años de edad y a los ancianos mayores de 65.

A su vez, presentan gran riesgo las embarazadas (en especial en el segundo y el tercer trimestre), los fumadores, y quienes padecen de obesidad mórbida.

También son incluidos dentro de este grupo de riesgo aquellos pacientes e individuos con afecciones crónicas de los sistemas cardiovascular y pulmonar, como cardiopatía, asma grave, enfisema, enfermedad fibroquística e hipertensión pulmonar. También los diabéticos y los pacientes de otras enfermedades metabólicas, así como quienes sufren insuficiencia renal, hemoglobinopatías e inmunosupresión natural o por medicación.

Los ancianos y la Gripe A
Si bien los ancianos mayores a 65 años se incluyen en el grupo de riesgo prioritario, ha llamado la atención la resistencia de los abuelos a esta enfermedad, en comparación a tantas otras similares. Esto se debe a que la Influenza H1N1 posee muchas similitudes a la Gripe Española o Influenza 1918, a la que se enfrentaron ellos o sus padres, y contra la cual obtuvieron los anticuerpos y la resistencia necesaria por medio de la lactancia o bien de la supervivencia directa.

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