Un niño de 13 años de edad, se convirtió en la primera víctima de las quemadura de pólvora que se atiende en el Materno Infantil y en los inicios de la temporada navideña del 2013.

José ingresó a la emergencia pediátrica con quemaduras severas de tercer grado en el 35 por ciento de la superficie corporal, luego que estallara una cohetería clandestina en la colonia Villa Unión de Comayaguela.

“Cuando hablamos de quemaduras de tercer grado, es que al niño le explotó una parte de la cara, que traspasó hasta llegar a la mucosa, se le abrió la cara en dos pedazos y ya hicimos la reconstrucción “, lamentó el cirujano plástico que que lo operó, el doctor Carlos Flores.

El especialista agregó que el niño “tiene quemaduras que seguramente acabarán en injertos de piel, pasándole colgajos de un lado a otro para terminar la reconstrucción de este tipo de quemaduras que son altamente mortales”.

Flores, mencionó que la cirugía tardó dos horas y que también se encontraron lesiones en los dos brazos, antebrazos, manos, piernas e inclusive un tobillo.

El galeno aseguró que de acuerdo a las palabras del infante, éste “dice que fue un mortero que le estalló, que tenía una mecha corta”.

Sin embargo, Flores advierte que las quemaduras son en casi todo el cuerpo por lo cual, los inspectores del Juzgado de policía y la Fiscalía Especial de la Niñez deben investigar qué fue lo que realmente sucedió.

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