El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), Ramón Custodio, recordó hoy un pasaje de su historia de lo que significó para él haber compartido y conversado con el líder Sudafricano y premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela, el hombre que liberó a un pueblo de los prejuicios, de la intolerancia y de la hegemonía de unos sobre los otros.

De acuerdo al relato de Custodio, todo inició cuando en 1992, siendo presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), se hizo merecedor al premio “Rothko Chapel” por la libertad y los derechos humanos, junto a un arzobispo de Guatemala y al entonces procurador de Derechos Humanos y luego presidente de ese país, Ramiro de León Carpio.

Este acontecimiento nos llevó a Houston, Estados Unidos, y entre los invitados de honor estaba Nelson Mandela, así como el ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, prosiguió.

Una de las cosas que le llamó la atención a Custodio, fue que en ese evento había una señora que se encargaba de darle los mensajes a Mandela.

“Se me ocurrió hablar con ella porque creí que era la secretaria, y le expliqué que era uno de los premiados y como estábamos hospedados en el mismo hotel, si había la oportunidad de ver al doctor Mandela”.

Ella me hizo el favor de tomar nota de mi nombre, habitación y dos horas después para mi sorpresa me estaban informando que Mandela me recibiría a la mañana siguiente y que me reportara al piso en el que él estaba.

Recordó que en efecto había una vigilancia especial, se identifico y luego lo pasaron para que hablara con Mandela, en una reunión prevista para 30 minutos pero que al final duró alrededor de hora y media.

“Tuve la oportunidad de estar ante este hombre grande de la humanidad y platicar de varios temas relacionados con los derechos humanos y su importancia en el rescate de la dignidad de las personas y de los pueblos”, relató.

En su criterio, fue una experiencia muy especial porque estaba ante una persona de tanta estatura ética de la humanidad pero, sobre todo, con una humildad increíble.

Hablamos en inglés, me escuchó, se expresó, y definitivamente comprobé la grandeza de esta persona por su humildad, su claridad de pensamiento, sus opiniones inspiradoras para continuar la lucha.

Me dije a mi mismo, si él fue capaz de liberar un pueblo entero por qué nosotros en Honduras no podemos lograr lo mismo para la mayoría o para que todos los hondureños tengamos la dignidad que nos merecemos como persona humana.

21 años después de esa conversación, Custodio aún recuerda de Mandela, su presencia, su serenidad, su seguridad y la claridad con que hablaba, “Era un hombre de mucho pensamiento y pocas palabras, pero a uno le transmitía, aún sin hablar a través de su mirada y su presencia, una fortaleza única”, comentó el ombudsman hondureño.

Liberó a un pueblo de los prejuicios y de la intolerancia

Previo a su encuentro en Houston, recordó que en una de sus giras por Europa, se encontró con una serie de manifestaciones públicas como parte de una campaña mundial para exigir la libertad de Nelson Mandela, pero que él desconocía, en ese momento, toda la historia que había detrás de ese nombre.

Con ocasión de su muerte, dijo Custodio, tomó de su biblioteca personal un tomo sobre la biografía del Nelson Mandela escrita por Martin Meredith.

Agregó que a través de esa lectura, “uno se da cuenta que fue un hombre que se forjó a sí mismo, se impuso una lucha grande y liberó a un pueblo de los prejuicios, de la intolerancia y de la hegemonía de unos sobre otros”.

Destacó que el Estado sudafricano que él fundó y creó, es un Estado en donde supo hacer convivir diferentes razas, sin ignorar los derechos de nadie.

Añadió que Mandela desarrolló un código de ética poco común, sobre la tolerancia y el respeto a los demás, que se dice fácil, pero que es difícil de practicar.

Mandela un ejemplo a seguir por políticos hondureños

El defensor de los derechos humanos considera que Mandela está a la altura de un Mahatma Gandhi y a la altura de los grandes maestros de la humanidad.

Lo grandioso de Mandela, según Custodio, es que no fue un hombre que hizo falsa ostentación de ninguna religiosidad, si no que inspiraba serenidad y respeto.

“Él practicaba esa serenidad con la tolerancia hacia los niños, amó a los niños y una de sus experiencias más grandes es cuando él hablaba de los niños y convivía con los niños”, expresó.

Comentó que la personalidad de Mandela, su conducta y su trayectoria nos dicen que el problema no es el poder, el problema es de la persona que está investida de algún poder y cómo lo ejerce.

Mi mensaje a los políticos es que se vean en ese espejo, de que el poder no debe servir para demostrar nuestros flancos más débiles, sino nuestra fortaleza espiritual, concluyó el titular del CONADEH.

El ex presidente de Sudáfrica y premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela, fallecido el pasado jueves 5 de diciembre. Entre sus luchas está el haber liberado al pueblo sudafricano del régimen del Apartheid (sistema de segregación racial), tras permanecer 27 años en prisión.

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