noviembre 24, 2020

El éxodo venezolano y las caravanas de migrantes procedentes de Centroamérica suponen para la región un inédito desafío migratorio. En comparación con la crisis de refugiados en Europa, los expertos destacan un buen recibimiento y una mayor flexibilidad en los países receptores.

El año 2018 fue sumamente difícil para las miles de personas que se vieron obligadas a salir de sus países en busca de mejores oportunidades de vida.

CARACAS.- La cifra de migrantes en el mundo ha sido particularmente alta en los últimos años según demuestran los datos de Naciones Unidas, desde la crisis de refugiados en Europa en 2015. El año pasado, había 258 millones de migrantes en el mundo, un 3,4% de la población. En 2010 esa cifra llegaba a los 220 millones. Los desafíos y consecuencias de este fenómeno, que cada vez amplía más sus horizontes, están a la vista con las masivas caravanas de migrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos, y los venezolanos que siguen huyendo en masa de su país.

En lo que va del año, se han reportado cerca de 4.500 muertes de migrantes en sus travesías hacia otros países en todo el mundo, en especial en el mortal trayecto por el Mar Mediterráneo desde África a Europa.

El revuelo que generó el Pacto de Migración de la ONU da cuenta de la importancia de este fenómeno y sus implicancias a nivel global: intereses nacionales, populismo, rechazo al multilateralismo. El 85% de los 193 miembros de la ONU apoyaron el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, que propone 23 medidas para regular los flujos migratorios y los derechos de los migrantes mediante una cooperación internacional (Chile se abstuvo).

Pese a que el Pacto no es vinculante y “no impone y respeta totalmente la soberanía de los Estados”, el documento generó críticas de países como Estados Unidos, Hungría, Israel, Austria, Australia, Chile, entre otros, que se restaron de la firma. Estados Unidos se retiró del acuerdo incluso antes de que se comenzaran a discutir las medidas. La principal crítica es que el Pacto podría afectar su soberanía nacional para decidir sobre sus políticas migratorias, hecho que ha sido desmentido por las autoridades de la ONU.

La migración hoy divide. Y es que pese a que en Europa los flujos parecen estabilizarse, con casi 137 mil arribos al continente este año frente a los cerca de 390 mil en 2016, América Latina ha tenido que hacer frente a la mayor ola migratoria en la historia del continente.

Publicado originalmente por adndigital.com.py

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