Con 1,481 puntos, el capitalino Ariel Martínez de 18 años de edad fue el estudiante que sacó el mejor promedio de admisión entre 44,548 aspirantes que se sometieron a las Pruebas de Aptitud Académica (PAA) aplicadas en el 2013.

Martínez se graduó en el Instituto Tecnológico Taular, una fundación que otorga becas a jóvenes de escasos recursos. Ahora es estudiante de primer ingreso en la carrera de Historia. “Yo pienso que no tener tanto dinero para poder comprar libros o visitar museos no debería suponer un obstáculo, porque hay otros cosas que te abren paso hacia el conocimiento, como la Biblioteca Nacional, la Galería de Arte e incluso el Museo de Identidad Nacional. Siempre hay medios para ampliar los conocimientos, siempre me ha gustado leer, he sido bastante curioso”, comenta.

Sobre la PAA, el joven opina, “yo estoy de acuerdo en que se haga una prueba de admisión porque mide el nivel y facilita que las personas más capaces elijan la carrera que les gusta y en la que se pueden desarrollar bien”.

A continuación la entrevista que Presencia Universitaria le realizó a Ariel, también como un reconocimiento a su puntaje en la prueba.

PU: ¿Cómo ha sido su preparación académica?

AM: He tenido la suerte de tener una buena preparación académica, estuve en el kínder Nacional de Comayagüela y mis maestros fueron muy compresivos en cuanto a mi manera de ser, porque no era el tipo de niño que andaba jugando, sino que me quedaba leyendo, entonces me supieron entender y no marginarme.

En primaria estuve en la Escuela de Ensayo Dionisio de Herrera, que para mí es una excelente escuela, y tuve maestras muy buenas en todos los grados, a quienes les debo muchísimo porque me ayudaron a desarrollarme mejor como estudiante.

En secundaria me gané una beca en el Instituto Tecnológico Taular, que es un excelente colegio. Es una fundación que les da becas a jóvenes de escasos recursos que tengan excelencia académica en escuelas públicas.

PU: ¿Qué tanto afectó la limitación económica en tus estudios?

AM: Yo pienso que no tener tanto dinero para poder comprar libros o visitar museos no debería suponer un obstáculo, porque hay otros cosas que te abren paso hacia el conocimiento, como la Biblioteca Nacional, la Galería de Arte e incluso el Museo de Identidad Nacional, que es relativamente económico. Por lo que siempre hay medios por los cuales se pueden ampliar los conocimientos, siempre me ha gustado leer, he sido bastante curioso.

PU: ¿Cuáles son tus principales pasatiempos?

AM: Me encanta leer, escuchar música de todo tipo menos el reguetón o cosas por el estilo, también ejecuto piano y violín, me gusta mucho dibujar y toda mi faceta artística la contrasto con el básquetbol, que es el único deporte que me gusta.

PU: ¿Qué libros son tus favoritos?

AM: Esa es una pregunta difícil, pero podría decir que el libro que marcó mi vida fue El Principito y creo que gracias a él es que soy como soy, porque cuando estaba pequeño miraba a algunos adultos que parecían estar siempre tristes y estresados con sus vidas. Cuando leí El Principito entendí cómo es el mundo de los adultos y literalmente me dije a mi mismo: probrecitos los adultos.

Matilda también fue un libro con el cual me identifiqué bastante por el hecho de que así como con ella, algunos compañeros no eran muy buenos, conmigo -ocurría igual- porque leí bastante y al ver la película no me desanimé ante esas situaciones, si no que las tomé como un reto que me ha impulsado a seguir adelante.

PU: ¿Qué tanto te preparaste para la PAA?

AM: Me encantaría decir que me preparé mucho para la Prueba, pero debido a que estaba en temporada de exámenes finales en el colegio no me pude preparar con suficiente tiempo, pero la verdad es que el examen no lo sentí muy difícil, desde que mis primos entraron a la Universidad siempre me dijeron que lo más difícil era la parte de razonamiento verbal, pero mi salvación fue que a mí me gusta mucho leer y lo hago desde hace mucho tiempo.

PU: ¿Qué opinas de la aplicación de la PAA?

AM: Yo estoy de acuerdo en que se haga una prueba de admisión porque mide el nivel y facilita que las personas más capaces elijan la carrera que les gusta y en la que se pueden desarrollar bien, pero eso no significa que las personas que saquen una baja nota no valgan la pena o que no tengan derecho a estar en la UNAH, porque toda persona que quiere estudiar merece hacerlo, entonces mi opinión es que junto a la educación superior que se imparte aquí se deberían implementar otro tipo de carreras prácticas que le den la posibilidad a las personas que no pueden entrar a una carrera muy teórica, una opción que les permita superarse académicamente y les dé un estatus de vida.

PU: ¿Qué recomendación le darías a los aspirantes que se someterán a los próximos procesos de admisión?

AM: Mi consejo es que no se estresen, pero que no subestimen el examen, porque aunque no es difícil tampoco es sencillo, así que se lo deben tomar muy en serio, porque es la primera impresión que uno le da a la UNAH.

PU: ¿Por qué optaste por estudiar la carrera de Historia?

AM: La razón por la que yo elegí Historia es que me gusta mucho, desde pequeño me interesó bastante y a medida que iba creciendo fui leyendo sobre la labor de la Historia como ciencia y del historiador, me di cuenta que eso era lo que yo quería ser, es decir, el historiador trae el pasado al presente, les enseña a las personas de dónde vienen, por qué las sociedades son como son, le da identidad a las personas y a las naciones. Eso fue lo que me cautivó.

Y es curioso porque al momento de que elegí la carrera hubo un doble estigma, porque primero está ese estigma que se supone que una nota muy alta tiende a estudiantes que optan por carreras como Ingeniería Eléctrica o Medicina, y el otro estigma es que vengo de Taular, un colegio que se especializa en las matemáticas, entonces el hecho de que haya optado por una ciencia social sorprende.

PU: Cómo estudiante universitario, ¿cuáles son tus siguientes aspiraciones académicas?

AM: Mi plan es estudiar Antropología como carrera simultánea, porque existen los historiadores que enseñan y el historiador que investiga. La Antropología se complementa muy bien con la Historia, me abre un gran espacio para la investigación, además a mí desde niño me ha interesado la docencia, entonces podría practicar ambas áreas y la verdad es que aspiro a estudiar toda mi vida.

PU: ¿Cómo crees que le puede aportar a la Universidad desde tu posición de estudiante?

AM: Ahorita me he estado involucrando en el proyecto Organización estudiantil porque me parece muy interesante y necesario, ya que si nosotros como estudiantes dejamos que las autoridades tomen todas las decisiones acerca de nuestra educación, es como que no estuviéramos haciendo nada por nosotros mismos, entonces necesitamos la representación estudiantil para la toma de decisiones en la UNAH.

PU: Para finalizar, ¿de qué forma espera contribuir con el país?

AM: La historia de Honduras está tergiversada, uno se da cuenta que los personajes históricos los elevan a súper hombres y en mi opinión es una especie de falso patriotismo, porque no muestran una historia objetiva de Honduras. Yo lo que quiero es generar objetividad a la historia de mi país y que no solo nos enfoquemos en lo bueno, porque de lo malo también se aprende y reconociendo los errores de nuestro pasado podemos mejorar nuestro futuro.

(Presencia Universitaria)

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