El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, alertó hoy que la “ruta del migrante” que utilizan miles de hondureños y centroamericanos, está plagada de abusos de autoridad y de una delincuencia común y organizada que se constituye en una amenaza para todas las personas, principalmente para los niños que buscan el “sueño americano”.

La situación es alarmante, dijo el ombudsman hondureño, ya que se trata de miles de niños que no van acompañados y que solo los colocan en la frontera con Estados Unidos para que luego sean albergados.

Herrera Cáceres no descarta que a lo largo de la ruta, estos niños, al igual que ocurre con los adultos, sean también objeto de agresiones a sus derechos humanos.

Nosotros no deberíamos exponerlos a ellos a estas situaciones, debemos ajustar nuestras acciones de protección del Estado para desalentar esa migración de niños hacia otros países, señaló

Agregó que muchos de estos niños son objeto de abusos, maltratos, trata de personas, extorsiones, violaciones sexuales y que incluso sufren un proceso traumático de incalculables consecuencias sobre su vida futura.

Declaró que para encontrarle una solución ha este problema hasta ahora ha entablado conversaciones con el Comité Nacional de Derechos Humanos de México y que en la presente semana lo hará con la embajadora de los Estados Unidos en Honduras.

Herrera Cáceres destacó los esfuerzos que está realizando el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama que está gestionando mayor presupuesto para atender esta problemática.

El pasado 2 de junio, el Presidente Barack Obama anunció la formación de un grupo de coordinación entre agencias federales para atender la situación generada por el aumento de niños y niñas que cruzan solos la frontera con México, la mayoría de ellos procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador.

El titular del CONADEH, considera que el fenómeno de la niñez migratoria -no acompañada- representa un desafío aún más grave para el Estado hondureño, padres y comunidades locales de origen, pues evidencia una inadecuada protección y garantía de los derechos fundamentales de la niñez.

“Todos tenemos la obligación de respetar los derechos humanos y libertades fundamentales, en especial de los niños que tienen que cruzar una ruta que ofrece demasiados peligros para ellos”, puntualizó.

Reiteró que la ruta del migrante está plagada de abusos de autoridad por un lado y, por otro, de una delincuencia común y organizada que está afectando a todas las personas de todas las nacionalidades especialmente de la niñez.

El funcionario destacó que el respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales es un imperativo categórico en todas las relaciones internacionales.

“No pierde su condición y dignidad humana una persona por migrar a otro país independientemente si es o no indocumentada”, acotó.

Añadió que se trata de la defensa de seres humanos y esa es su misión estar a la vanguardia siempre en la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales de todos los residentes en Honduras y los migrantes.

Informes procedentes de Estados Unidos indican que agentes fronterizos detuvieron en el 2012 a 13,625 menores migrantes no acompañados, cifra que aumentó a 24,668 en el 2013 y esperan que al final del 2014, la cantidad de menores centroamericanos migrantes podrían exceder los 60,000, la mayoría de ellos procedentes de Honduras.

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