¿Qué harán las autoridades para detener los atentados que sufre el transporte público?
*Las autoridades manifiestan que han combatido el flagelo de la extorsión, sin embargo otro triste capítulo se suma a los hechos que demuestran lo contrario.
* Entre dos y tres millones de lempiras son cobrados semanalmente por delincuentes a los transportistas por el concepto de extorsión.

Tegucigalpa – Por negarse al pago de la extorsión, mal conocida como el impuesto de guerra, motoristas y ayudantes del servicio público han sufrido de ataques por parte de los miembros de pandillas al incendiar sus unidades de trabajo.

En los últimos días se ha reportado la quema de una unidad de taxis en el sector de la montañita, carretera a oriente del país.

Según se informó sujetos miembros de una pandilla habrían atentado contra la unidad para vengarse de su conductor que supuestamente se negó a pagar el impuesto.

Mismo caso sufrieron un motorista y su ayudante cuando fueron quemados juntos en el interior de una unidad de transporte público en la ciudad de San Pedro Sula, norte de Honduras.

El trágico suceso se produjo en la colonia El Limonar y según relatos de testigos, varios individuos procedieron a quemar la unidad porque los operadores del busito se negaron a pagar la extorsión.

Los victimarios mataron a los dos hombres y luego procedieron a quemar la unidad del servicio ejecutivo.

La unidad siniestrada pertenecía a la empresa Los Escudos y según versiones preliminares sus dueños se habían negado a pagar el mal llamado impuesto de guerra.
Ante tal situación, el vocero popular converso con el padre de una de las víctimas de este lamentable hecho.

Don José Mejía no pudo esconder su pena, ira e impotencia y afirmó que “los motoristas arriesgan sus vidas, pero no es posible que el dueño del bus mande a entregarle la vida de dos inocentes a los mareros”.

Agregó que “aquí no se puede vivir honradamente, qué hacen con quitarles la vida a estos cipotes, somos gente humilde”.

El acongojado padre se preguntó: ¿Qué harán las autoridades para detener esto?
Desde el pasado mes de mayo, la quema de las unidades del transporte público, se ha vuelto común, ya que varias unidades fueron quemadas por los extorsionadores por la negativa a pagar el mal llamado impuesto de guerra.

El 4 de mayo, en bus de la ruta urbana capitalina fue incendiado en la quinta avenida de Comayagüela, contiguo a la escuela Lempira, esquina opuesta al centro comercial Bueno, Bonito y Barato.

Según versiones preliminares, personas desconocidas llegaron hasta la unidad a rociarle gasolina y prenderle fuego. El cobro de la extorsión fue la causa del suceso.

Dos días después, el 6 de mayo, otro bus de la ruta Puerto Cortés – San Pedro Sula fue incendiado por delincuentes en la “Gran Terminal” de la norteña región.

Versiones sobre el hecho vinculan la quema de bus al cobro del mal llamado “impuesto de guerra” como se conoce a los extorsionadores de negocios y personas en Honduras.

En tanto, sólo transcurridas 24 horas, el 7 de mayo, el conductor de una mototaxi junto a su unidad de transporte fueron quemados en el sector de Marañón, Villanueva, Cortés, zona metropolitana del Valle de Sula.

Buscan formas de identificar malhechores

Autoridades del Ministerio Público han procedido a revisar los videos del sistema de cámaras de seguridad que se encuentran en la Gran Terminal de Buses de San Pedro Sula, norte de Honduras y en la capital hondureña, para identificar a los responsables de quemar las unidades de servicio público.

El portavoz del Ministerio Público en San Pedro Sula, Elvis Guzmán, informó que se está analizando un video que se obtuvo de las cámaras de seguridad de la terminal de buses para identificar a los involucrados en la quema de una de las unidades del transporte.

La medida de la Fiscalía fue luego que un bus que cubría la ruta Puerto Cortés-San Pedro Sula de la compañía Impala fue incendiado por delincuentes en la gran terminal de la norteña región.

Sin embargo hasta la fecha no se ha identificado a las personas que cometieron el hecho delincuencial.

Transporte paga millones en pago a extorsionadores

Por su parte, la fiscal de Delitos Comunes, Kenia Reconco, informó que entre dos y tres millones de lempiras son cobrados semanalmente por delincuentes a los transportistas por el concepto de extorsión.

Señaló que el delito de la extorsión se registra en diferentes ciudades del país, principalmente en La Ceiba, San Pedro Sula y Tegucigalpa.

Añadió que en estas tres ciudades, los extorsionadores realizan su mayor petición, lo que representa un 40 por ciento del flagelo registrado a nivel nacional.

Reconco manifestó que al convertir ese 40 por ciento en un monto efectivo, representa “una gran cantidad de millones (de lempiras)”.

Consecuentemente, la fiscal reveló que “sólo el transporte público paga en Tegucigalpa un promedio de dos millones (de lempiras) y hasta tres, semanalmente. Lo pagan la mayoría del transporte público de todos los puntos de la capital”.

La funcionaria judicial indicó que a la semana, también reciben más de 600 denuncias por extorsión, al remarcar que hasta el momento cuentan con 80 personas condenadas y 400 detenidos en los últimos años, por este delito.

Pese a lo anterior, lamentó que todavía “existe una cifra negra”, la cual es representada por personas que no denuncian este flagelo, lo que contribuye a su incremento.
Según la fiscal, la mayoría de las personas que se dedican al delito de la extorsión, son jóvenes entre 12 y 30 años.

Reformas al Código Penal hondureño establecen penas hasta de 20 años por el delito de extorsión.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *