enero 15, 2021

Se trata de los escritos que le entregó la Agencia de Inteligencia a los presidentes Kennedy y Johnson entre 1961 y 1969. Contienen información hasta ahora secreta de la Crisis de los Misiles y la Guerra de Vietnam

Cada día de aquellas duras semanas de 1962, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) proveía información al entonces presidente John Fitzgerald Kennedy acerca de las últimas novedades de la Crisis de los Misiles en Cuba, en el marco de la Guerra Fría que enfrentó a Estados Unidos y la URSS durante la segunda mitad del siglo XX.

Esos informes contenían la última información de inteligencia y mapas de dónde se localizaban los misiles en la isla. Los que se sabían a ciencia cierta dónde estaban y los que se suponía o aún no estaban confirmados.

Estos documentos y tantos otros fueron desclasificados el miércoles por la CIA. Son 19.000, fechados entre junio de 1961 y 1969, durante las presidencias de Kennedy y Lyndon Johnson. Y tenían un sello: “Sólo para los ojos del presidente”.

“Sólo para los ojos del presidente”, dice el sello que rotulaba los documentos
“En el momento más fuerte de apoyo verbal a Cuba hasta la fecha, el gobierno soviético declaró en Moscú esta mañana que un ataque estadounidense contra Cuba podría conducir a una guerra nuclear global”, escribió la CIA en su libro a Kennedy el 11 de septiembre 1962.

Diez días más tarde, la CIA informó a Kennedy que Rusia estaba sondeando a “sus fuerzas militares voluntarias para servir en Cuba”. La Agencia agregaba: “Esta actividad es desconcertante; nunca hemos visto algo así antes”.

Y el 28 de octubre, la CIA presentó la que tal vez fuera su advertencia más escalofriante: “Sobre la base de fotografías aéreas obtenidas de misiones el viernes y sábado, se estima que los 24 (misiles balísticos de mediano alcance) lanzadores ahora están en pleno funcionamiento”.

En cuestión de horas, el líder soviético Nikita Jrushchov anunciaría que él estaba alejando los misiles de Cuba. Para muchos estadounidenses, el enfrentamiento había terminado. Pero en los días siguientes, la CIA siguió el conflicto de cerca, informando a Kennedy sobre el lento desmantelamiento de los emplazamientos de misiles.

Las informaciones eran provistas por espías, embajadores, militares y hombres de negocios. Se buscaba información sobre los países vecinos de Cuba y Rusia. A veces, los gobiernos de esas naciones les proveían la información. En otras ocasiones, tenían “contactos”. Todo dependía de las relación entre Estados Unidos y esos países.

Mapa de la actividad misilistica en Cuba durante la Crisis de los Misiles
“Los documentos proveen un espejo de cómo los gobiernos extranjeros, amigos y enemigos, veían a los Estados Unidos durante los años 60”, aseguró Mark Updergrove, director de la Biblioteca y Museo Presidencial de Lyndon B. Johnson. Situada en Austin, Texas, es una de las doce Bibliotecas Presidenciales norteamericanas que dirige y administra el Archivo Nacional de los Estados Unidos. “Es un hecho que no tiene precedentes”, agregó Updergrove.

“Se trata de una incomparable ventana para ver cómo piensa un presidente”, dijo William Inboden, que trabajó con George W. Bush durante su presidencia y que ahora dirige el Centro para la Seguridad Nacional en la Universidad de Texas en Austin. “Esto es un reflejo de lo que eran las preocupaciones del presidente”, añadió.

El 22 de noviembre de 1963, Kennedy se despertó en un hotel de Fort Worth, Texas. Un memorando de inteligencia concluyó que anti-misiles soviéticos desfilaron en Moscú.

El mapa precede información que proveyó la CIA sobre Arabia Saudita
Más tarde ese mismo día, después de que Kennedy fuera asesinado en Dallas, la CIA publicó un segundo documento. Era breve. No contenía información de inteligencia, sino un poema que a Kennedy le gustaba recitar.

Cuando Johnson asumió la presidencia, los escritos se convirtieron en una carga pesada con datos de la inteligencia de Vietnam y, en 1967, se añadió una sección titulada “Informe diario Especial sobre Vietnam del Norte”. Inboden dijo que los informes de la CIA parecen mostrar a un Johnson muy preocupado por la erosión del apoyo público que tanto buscaba. Aquí y allá, la gente se manifestaba contra la Guerra de Vietnam.

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