Las fugas en los centros de rehabilitación para menores ocurren por la mala clasificación de los internos, la complicidad de los custodios y la mala infraestructura de los mismos, expresa el ex director de Renaciendo, Carlos Padilla.

“Los problemas de los centros se debe a la mala clasificación de los internos, a la colusión muchas veces del personal de seguridad porque no es el mejor personal que podríamos tener en estos casos ya que ellos no tienen el entrenamiento debido, no tienen el equipamiento adecuado, las condiciones de infraestructura de los centros están lejos de ser los mejores para poder establecer condiciones de seguridad efectivas”, explicó Padilla.

Según el ex director esto es producto de un mal abordaje que se le ha dado a la política de los centros de rehabilitación y que los menores infractores cometen delitos como un adulto, con la única diferencia de su edad.

“Este es un sistema penitenciario infantil por así llamarlo, porque por más que se quiera maquillar la realidad y llamarles centro pedagógicos de menores infractores o decirles a ellos menores infractores, la realidad del caso es que estamos hablando de menores delincuentes, que por un factor de edad se les llama infractores, pero la gravedad de los delitos que ellos cometen es exactamente la misma para la víctima, no baja el sentimiento de malestar porque lo cometió alguien de 16, de 14 años, es exactamente el mismo dolor”, alegó Padilla.

Asegura que es la realidad que se vive en todos los establecimientos de reclusión en Honduras, puesto que no se adoptan políticas efectivas que vayan orientadas a la rehabilitación y a la reinserción, debido a que no se califican a los internos por su peligrosidad o calidad de salud mental, sino que simplemente se va por la zona más cómoda, que es ordenarlos por su afiliación a grupos callejeros que simplemente se empoderan con este tipo de política penitenciaria adentro de los mismos.

“Me puedo dar cuenta de mi gestión al frente que fueron 4 meses, durante los cuales tuvimos 17 intentos de fuga y tuvimos 17 recapturados verdad, no hubo fugas efectivas y luego de esto pues los jóvenes terminaron entendiendo que había una mística diferente de trabajo de las autoridades del centro hacia ellos y cesaron de ese tipo de conductas, pero pues luego de esto vino este periodo donde las cosas volvieron al estatus que se encontraban antes que yo asumiera con mi equipo de trabajo la dirección del centro y se están dando los mismos hechos que se veían antes, fugas, muertes entre ellos y desordenes”, afirmó Carlos Padilla.

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