“Algunos estudiantes han cometido la imprudencia de poner marcas, pero no por eso quiere decir que el Colegio esta tomado o como lo dijeron un santuario de maras, no es cierto , nosotros en el Colegio vigilamos que el alumno este en el aula ” expresó el maestro Rigoberto Escoto.

Levis Ríos docente del instituto apuntó que, “lo que nosotros demandamos es una vigilancia permanente en los alrededor del Instituto Central, para evitar que delincuentes se acerquen a hacer cualquier fechoría, incluso venta de dogras”.

Además es necesaria la contratación de consejeros porque muchos ya se jubilaron y un mayor número de guardias de seguridad, para vigilar el interior del centro educativo, así como el esclarecimiento de los asesinatos de los dos estudiantes, aseguraron las autoridades de este centro educativo.

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