Aunque varias naciones advirtieron que no reconocerán los resultados, Nicolás Maduro sigue firme en realizar las elecciones presidenciales el 20 de mayo, en las que busca la reelección.

Una alta abstención, los rigores de la crisis económica que golpea al país petrolero, los cuestionamientos locales e internacionales que rodean el proceso y la ausencia de los principales partidos opositores amenazan con convertir la campaña que inicia hoy, en una de las más grises de la historia reciente de Venezuela.

CARACAS.- “A mí me da lo mismo que gane el que sea, porque la situación va a seguir igualita de mal”, expresó María Elena Montiel, una administradora venezolana de 38 años, se resigna mientras amamanta a su hija de cuatro meses frente a un supermercado en Caracas.

Como ella, otros cientos de personas se concentraron desde el amanecer del sábado a la espera del arribo de productos con precios subsidiados y forman parte de una sociedad que muestra gran desánimo de cara a la nueva campaña electoral presidencial, que inicia este domingo en Venezuela y durará cuatro semanas.

La amenaza de una creciente abstención, la crisis humanitaria y económica, la ausencia de los partidos opositores en los comicios, tienden a convertir la campaña electoral en uno de los más apáticos en Venezuela.

A esta situación se suman los anuncios de algunos Estados que han afirmado que no reconocerán los resultados y el posible endurecimiento de las sanciones contra el país si se sigue adelante con las votaciones.

El presidente Nicolás Maduro, que busca su reelección por seis años más, ha desestimado las advertencias y aseguró que llevará a cabo todo según lo planeado.

María Elena, quien se identifica como seguidora del fallecido presidente Hugo Chávez, confiesa que por primera vez no votará porque no le ve sentido. “Maduro ni nadie resuelve nuestros problemas. El que está sufriendo y pasando hambre es el pueblo, no ellos (los políticos)”, asegura.

La poca propaganda que se observa en las calles y los escuálidos actos políticos que han realizado en los últimos días el oficialismo y algunos de los cuatro candidatos independientes traslucen el desánimo que hay de cara a los comicios del 20 de mayo. Ese día se elegirán, además del presidente, a los miembros de los consejos legislativos y municipales.

Además de Maduro, en la contienda participarán el candidato independiente Henri Falcón, el pastor evangélico Javier Bertucci, el empresario Luis Alejandro Ratti y el ingeniero Reinaldo Quijada.

La galopante inflación, que se estima que alcanzó en marzo una tasa anualizada de 8.878,1% según cálculos de la Asamblea Nacional -que controla la oposición- la fuerte recesión y la severa escasez de bienes, desató una crisis social de proporciones gigantescas y una migración masiva de millones de venezolanos.

LA OPOSICIÓN ANALIZA ESTRATEGIAS CONTRA VOTACIONES EN ASAMBLEAS DE CIUDADANOS
Los partidos políticos venezolanos opositores y los líderes civiles del Frente Amplio Venezuela Libre, se reunieron en la víspera en pequeñas asambleas para pedir propuestas sobre cómo luchar contra las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo, convocadas por el régimen de Nicolás Maduro.

El Frente Amplio es la principal organización opositora llamando a la abstención para que la baja participación sirva como una excusa para deslegitimar el proceso, que consideran que es fraudulento y en el que la mayoría de los partidos de oposición no participará.

Una de las asambleas, convocadas en varias ciudades del país, se celebró en la plaza Bolívar del municipio Chacao. “La visión que se tiene del Frente es que desde acá se puedan expresar las ideas y poder fijar la estrategia”, dijo el concejal Robert García.

En la misma jornada, el partido Primero Justicia celebró en Caracas un congreso de jóvenes de la militancia en el que los dirigentes abordaron también los planes que debería asumir la oposición para las siguientes semanas, no solo para evitar promover la abstención sino para los días siguientes.

BRASIL BUSCA AYUDAR A VENEZOLANOS ANTES DE LA TEMPORADA DE LLUVIAS
Autoridades de Brasil buscan ayudar a los venezolanos que llegaron al país en condición de refugiados, antes del inicio de la temporada de lluvias en el norteño estado de Roraima.

En Boa Vista se abrió un centro que cuenta con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para ayudar a los venezolanos a obtener documentos y solicitar el estatuto de refugiado.

Luiz Fernando Godinho Santos, portavoz de la agencia de refugiados Acnur en Brasil, señaló que el centro también les dará información sobre los servicios de salud.

Autoridades de Boa Vista dicen que 50.000 venezolanos emigraron a la ciudad desde el año pasado. Esa afluencia ha afectado a los servicios de vivienda, salud y educación en la capital del estado más pobre de Brasil.

Publicado originalmente por adndigital.com.py

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