Después de ser deportado desde los Estados Unidos y de no tener patrimonio en Honduras, Mario Arturo Valladares se reinventó, a los 51 años, y hoy es un ejemplo de superación.

“Si Crédito Solidario hubiera existido en la época en que me fui a Estados Unidos, no hubiera emprendido ese viaje”, afirmó Valladares, quien hace menos de un año montó un taller de tapicería en Danlí con el apoyo de Crédito Solidario, el programa impulsado por el presidente Juan Orlando Hernández en respaldo a los emprendedores hondureños.

El coordinador de Crédito Solidario en Danlí, Manuel Castillo, detalló que Valladares llegó hace unos meses a la oficina del programa presidencial, planteó su idea de proyecto de una tapicería y aplicó a un crédito escalonado de 5.000 lempiras.

“A Mario se le aprueba un crédito, al cual demuestra puntualidad en sus pagos. Ahora quiere aplicar a un crédito Mipyme”, por un monto mayor, explicó el coordinador local.

A la fecha, el programa que apoya a los emprendedores ha otorgado un monto que supera los 1.275 millones de lempiras mediante 152.231 créditos a nivel nacional.

Para este año se proyecta distribuir unos 30.000 nuevos créditos, para lo cual se contempla un monto total de 469,8 millones de lempiras, según autoridades de Crédito Solidario.

Regreso a la realidad

Cuando este danlidense emigró a Estados Unidos, en 2004, se propuso en primer lugar construir su casa y educar a sus hijos, y para eso “trabajaba arduamente hasta 18 horas diarias, para enviar suficiente dinero a mi familia”, recordó.

Al tener destreza en el oficio del tapizado, Mario planeaba regresar a trabajar en su propio taller, por lo que, relató, también enviaba herramientas para montarlo y a la vez le mandaba dinero a su familia. Con ese esfuerzo logró graduar a sus hijos.

Pero en 2018 fue deportado al no tener sus papeles en regla para vivir legalmente en Estados Unidos.

“Me vine sólo con la ropa que portaba y sin ni un cinco en la bolsa”, recordó Mario.

Sí se puede

Mario ha logrado ganar clientela, su tapicería crece. Medir, cortar y coser es un trabajo de concentración, destreza y mucha pasión, algo que le sobra a Mario, quien aspira a fortalecer su emprendimiento, salir adelante y generar más empleos.

“Creo que no importa la edad ni las circunstancias; lo que importa es el deseo de trabajar y salir adelante, ya que Honduras es nuestro, es de todos los hondureños y que el futuro está aquí”, expresó.

“Mi norte está aquí y nada me detendrá en mi propósito de salir adelante en mi país”, concluyó.

De interés

– Crédito Solidario tiene 55 agencias y ventanillas en los 18 departamentos del país, desembolsando desde sus inicios un total de 152.231 créditos.

– Para 2019 se proyecta colocar 30.000 nuevos créditos que permitirán estimular el crecimiento socioeconómico del país.

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