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COMPARECENCIA DE PRENSA DEL MINISTRO DE LA PRESIDENCIA, EBAL DIAZ

Hoy el Estado de Honduras ha cumplido su obligación de proteger los derechos humanos de las víctimas y la aplicación de la Convención Internacional de Protección de los Niños, capturando al señor David Romero.

Es importante que se sepa que el señor David Romero fue acusado de violación de su menor hija biológica; aunque él negó los hechos al principio, después de haberse practicado exámenes científicos de ADN que resultaron 99.99 por ciento, confirmando que el violador de su hija biológica era el señor David Romero, confesó luego él mismo los hechos de la acusación por parte de su hija biológica.

Después de haber salido en libertad, buscó, usando sus mecanismos y sus medios de extorsión, a la fiscal que logró la sentencia condenatoria en el caso de la violación de David Romero contra su hija biológica.

Buscó por los diferentes medios en lugares públicos y también a los hijos menores de la fiscal que logró la sentencia condenatoria contra el violador y cometió varios delitos. La exfiscal que logró la sentencia condenatoria contra el violador de su propia hija biológica presentó denuncias ante los Tribunales de Justicia y se desarrolló un juicio otorgándole todas las garantías del debido proceso.

Finalmente el Poder Judicial lo encontró culpable y lo condenó a 10 años y meses por la comisión de al menos seis delitos contra la exfiscal que logró la sentencia condenatoria por haber violado a su hija biológica y lo condenó la Corte Suprema de Justicia.

En este caso el Estado de Honduras reaccionó protegiendo los derechos de una mujer, de sus hijos menores de edad, que fueron acosados, que fueron perseguidos por esta persona que fue encontrada culpable y también en el sentido que ningún delincuente que sea condenado por la comisión de delitos puede atentar contra los funcionarios que logren una sentencia condenatoria.

Y en este caso el Estado de Honduras condenó también a esta persona confesa de haber cometido delito de violación contra su hija menor, contra su hija biológica, y también de atentar contra la exfiscal que lo llevó a la cárcel.

David Romero, acostumbrado de usar los medios que estaban a su disposición, comenzó a extorsionar a funcionarios para evitar su condena primero y luego su captura. En esta estrategia que él mismo definió comenzó a atacar a diferentes funcionarios del Poder Judicial, como del Poder Ejecutivo.

Y una vez emitida la sentencia y ordenada su captura, la misma, ante la imposibilidad de poder capturarlo porque él se atrincheró en su espacio en donde emitía noticias, la misma víctima, la exfiscal que logró la sentencia condenatoria por haber violado a su hija biológica, pidió al juzgado una orden de allanamiento. Fue el Poder Judicial que mandó un juez ejecutor para que pudiese ingresar la Policía y darle captura.

David Romero Ellner se equivocó en todo; se equivocó en que iba a doblegar al Estado, se equivocó en que a través de la extorsión y del chantaje iba a minar la voluntad de quienes están hoy al frente de las instituciones para hacer que se cumpla la ley.

Pero en algo no se equivocó y en algo sí acertó; acertó en que si comenzaba a atacar la figura del presidente de la República iba a lograr el acompañamiento de los líderes de la oposición política.

A quienes vimos a los líderes de la oposición desfilar para solidarizarse con el violador, los líderes de la oposición política solo demostraron que no les importan los derechos humanos de los niños, que nos les interesa el derecho de las víctimas y que no les importa a quien tengan que abrazar, como en este caso ocurre en dos ocasiones por diferentes delitos, no les importa ir contra los valores universales generalmente aceptados, con tal de lograr sus fines políticos.

Vimos a Salvador Nasralla solidarizarse con el delincuente. Vimos a Luis Zelaya solidarizarse con el violador. Vimos a Manuel Zelaya solidarizarse con quien violentó los derechos de los niños, de la mujer, con tal de lograr su notoriedad y sus fines políticos.

David Romero amenazó a los fiscales, amenazó a la fiscal, la persiguió, la amenazó a muerte. Amenazó a sus hijos, atentó contra la integridad de los hijos de la fiscal. Cometió muchos delitos y también comenzó a extorsionar a funcionarios para evitar el cumplimiento de la pena.

Algunos le tenían miedo, pero hoy se ha impuesto el Estado de Derecho y Honduras va avanzando, porque nadie está por encima de la ley.

Muchas gracias a todos, buenas tardes.

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