Tegucigalpa. La titular de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), Lolis María Salas Montes, destacó que Honduras garantiza mayor seguridad jurídica en la adopción nacional e internacional.

Y es que en la actualidad se realiza un trabajo articulado y coordinado con el Poder Judicial a través de sus diferentes instancias, y con otros actores que tienen competencia en el tema, porque “la niñez nunca será el futuro, sino les otorgamos un presente seguro”.
Asimismo, puntualizó que a cinco años de gestión de la DINAF, la institución ha atendido 81,912 niños y niñas, de estos 250 menores fueron dados en adopción a 223 familias, de las cuales 134 son nacionales y 89 extranjeras de países como Estados Unidos, España, Bélgica, Italia, y Alemania.

Del total de infantes dados en adopción 177 niños y niñas adoptados fueron entregados bajo la condición de abandono y 73 por consentimiento.

En marzo de este año entró en vigencia la Primera Ley Especial de Adopción en el país, y en julio entró en vigor el Convenio de La Haya de 1993 relativo a la Protección del Niño y la Cooperación en Materia de Adopción Internacional.

La funcionaria motivó a la población que de conocer situaciones de vulneración infantil denuncien a través del Sistema Nacional de Emergencia 911, con quien la DINAF mantiene un enlace permanente par da respuesta en tiempo real.

Y es que en la actualidad de acuerdo al registro, el 90% de los abusos sexuales que se genera en la niñez se producen en el espacio primario de protección, que es la familia.

Por su parte la experta y conferencista de La Haya, Eda Aguilar, señaló que cuando la violencia surge en un espacio natural, en la familia, debe ser denunciada para ser tratada, y que el hecho, de que los familiares suelan ser los primeros agresores de las y los niños, no constituye un motivo para guardar silencio.

También refirió que las autoridades del Sistema de Protección Social, Judicial, Policial, y médica en su conjunto tienen que actuar en alerta, “porque la atención no solo depende de una de ellas, depende de todo el circuito para que se atienda como sistema, y que de alguna manera, cada una de ellas responda a las necesidades que la víctima presente”.

Asimismo, señaló que “el ser padre o madre no implica necesariamente ser progenitor, que va más allá de ello, es el querer asumir con responsabilidad la crianza de un niño o niña que no lleva nuestra sangre, que no viene de nuestro vientre, pero que si estamos decididos a asumir la crianza responsable de ellos”.

Las familias dispuestas a adoptar deben acudir a las oficinas de la DINAF, donde encontrarán apoyo para orientarles a construir familias del corazón.

La entrevistada ofrece apoyo técnico al Sistema de Protección, particularmente en el ámbito de adopción, al personal de la DINAF y de otras entidades del país.

Concluyó que cuando se agotan las posibilidades de retorno de la niñez a su familia nuclear, de origen, extensa, o cuando no hay otra posibilidad, es cuando entra el proceso de adopción para garantizar a ese niño o niña, el Derecho a la Familia.

“Son “Familias para Niños y no Niños para Familias” ya que la familia debe responder al perfil de demanda de necesidades de requerimiento de un niño, debido a que “quien demanda es el niño, y quien oferta es la familia”, concluyó.

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