Solo en esta zona 1,065 incidencias fueron registradas en los departamentos afectados por los ciclones.

Como si fuera una película de terror y en menos de dos semanas el país fue duramente golpeado por los fenómenos naturales Eta y Iota, dejando a su paso luto y dolor en la familia hondureña, además de las cuantiosas pérdidas materiales y económicas ocasionadas en los diferentes rubros que mueven la economía nacional.

El noroccidente del país es una de las regiones más castigadas por la furia que manifestó la naturaleza, los departamentos de Cortés, Santa Bárbara, Ocotepeque, Copán y Lempira sintieron la fuerza destructora de los vientos y fuertes aguaceros que provocaron el desbordamiento de ríos, quebradas y riachuelos, arrastrando todo lo que encontraban a su paso.

A raíz de estos fenómenos atmosféricos, la red eléctrica nacional y en particular, el sistema de Distribución se vio muy afectada en los departamentos antes mencionados, resultando estructuras inundadas, postes derribados, quebrados o arrastrados por las fuertes corrientes de los ríos, así como líneas rotas y transformadores dañados, todas estas incidencias, dejaron sin energía a cientos de ciudadanos en decenas de comunidades de la región noroccidental.

La Coordinación de la ENEE en Noroccidente y su personal técnico estuvo en constante actividad, resolviendo emergencias que se presentaron en el Valle de Sula, siendo una de las zonas más afectadas por los vientos rachados y grandes precipitaciones de agua que inundaron barrios y colonias enteras y provocaron la caída de árboles sobre las líneas que terminaron en el suelo e interrumpieron el servicio eléctrico.

Ésta última tormenta dejó igual o mayor cantidad de lluvias que Eta, producto de las mismas, las afectaciones en el tendido eléctrico se incrementaron, las cuadrillas de distribución de la estatal eléctrica, realizaron su mayor esfuerzo para subsanar las fallas, en esas zonas.

A medida que se reportaban averías en la red, la respuesta de la ENEE fue inmediata, uno de los circuitos más afectado fue el 364, los fuertes aguaceros ocasionaron que cinco estructuras, cedieran quebrándose las crucetas en el sector de Cofradía, Cortés.

En ese sentido, las cuadrillas trabajaron durante dos días en la subestación Naco para cambiar las crucetas quebradas, la afectación en ese circuito interrumpió el suministro de energía en todo el Valle de Quimistán, Santa Bárbara.

También como producto de las grandes precipitaciones varios árboles cayeron y dañaron las líneas primarias y secundarias en el barrio Guadalupe, en San José de Colinas en ese mismo departamento.

Asimismo, se reemplazó un poste de concreto de 45 pies de la línea 365 que fue derribado en el sector de La Fortaleza, cercano a Cofradía.

Otros eventos similares sucedieron en el mismo departamento, el río Machaguala, arrancó árboles que cayeron sobre las líneas de distribución, dañando el circuito 365, también con el paso los ciclones este mismo río derribó una estructura que estaba a la orilla del mismo, donde los técnicos después de mucho esfuerzo lograron instalar un nuevo poste de concreto y levantar las líneas.

De igual modo en el departamento de Copán el río Chamelecón con sus crecidas, arrastró un poste en la comunidad de los tangos, en Nueva Arcadia Copán, allí los sistemas regionales de la ENEE, coordinaron los trabajos para cambiar la estructura y posteriormente restablecer el servicio de energía.

En Lempira la red de distribución también sufrió daños, allí lo trabajadores de la Estatal, repararon fallas en varios lugares de Lepaera y Las Flores y otras comunidades que experimentaron la falta del servicio por los daños causados. Estas son algunas de las incidencias atendidas por la ENEE en la región Noroccidente.

Un reporte preliminar realizado por la estatal de energía y el operador de Distribución indica que, durante la emergencia ocasionada por Iota, se registraron 1,065 incidencias en la red eléctrica de distribución en Noroccidente, de las cuales 113 corresponden al departamento de Santa Bárbara, 30 en Ocotepeque, 93 en Lempira, así como 710 en Cortés y 119 en el departamento de Copán.

Del total de afectaciones reportadas en esa región, ya fueron reparadas 199; en Copán se subsanaron 26, en Cortés 125, en Lempira 24, en Ocotepeque 5 y 19 en el departamento de Santa Bárbara.

Actualmente se están realizando 16 reparaciones, de las cuales cuatro son en Copán, dos en Cortés, ocho en Lempira y dos en Santa Bárbara, otra cantidad está pendiente de ejecución en esos mismos departamentos.

Por su parte la empresa Energía Honduras (EEH), responsable de operar el Sistema de Distribución a nivel nacional, ha desplazado a su personal técnico a los sitios donde se han presentado las incidencias, quienes han hecho lo posible por reparar las fallas y restaurar el servicio a miles de usuarios en varios departamentos del país.

No obstante, se han encontrado muchas dificultades para atender las emergencias, debido a que hay zonas, donde las carreteras están partidas, no hay puentes sobre los ríos y los caminos de tierra han desaparecido por los deslaves.

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