Comayagua.- Productores que se dedican al engorde, postura, reproducción, incubación, levante y distribución de huevos y carne  de aves, fueron capacitados por el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA).

A través de una jornada de capacitación, los avicultores tuvieron, la oportunidad de actualizar sus conocimientos y retroalimentarse sobre los requisitos que deben cumplir para su inscripción al Programa Avícola Nacional (PAN) de la Subdirección  General de Salud Animal.

Con esta actividad se pretende crear conciencia en los avicultores de la importancia y manejo de las medidas de bioseguridad en cada una de las granjas avícolas y del gran esfuerzo que realiza el SENASA, para salvaguardar el estatus avícola del país.

Las charlas desarrolladas estuvieron a cargo de  Daniel Núñez, Jefe de Operaciones del Programa Avícola Nacional, Astrid Encina, Jefe del Departamento Legal y Kenia, Núñez, Asesora Legal del PAN en SENASA.

Los temas desarrollados fueron: Medidas de Bioseguridad en Granjas Avícolas, Regularización y Procesos de Autorización de Predios, Inscripción y Renovación de Certificados, además de un análisis cronológico y reglamentos que el SENASA, ha aprobado en beneficio de la avicultura del país.
 

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  1. La producción de huevos es una de las más importantes para el consumo diario de los hondureños, y debido a la pandemia son muchas las industrias que han sido perjudicadas por los innumerables contagios que se dan en industrias productoras que acogen cantidades grandes de personas, por eso es muy positivo e importante que se genere conciencia del uso de medidas de bioseguridad para así evitar más positivos por coronavirus.

  2. Isabela García says:

    Se debe dejar muy claro, que la sola existencia de una granja industrial ya viola completamente todas las medidas de bioseguridad. Todos los virus existentes provienen de animales, y las condiciones en las que viven los animales en estos sitios, además de inhumanas, son insalubres. Eso, sin mencionar los métodos de tortura utilizados para extraer la carne de estos animales. Sin embargo, por desgracia esta actividad productiva continúa siendo muy importante, tanto para nuestra economía como para la alimentación de la población (que puede pagar por estos productos). La cuestión es, que mientras no se replanteen las condiciones de los animales en estos lugares, las medidas de bioseguridad nada más protegerían a los trabajadores del virus contra el que batallamos ahora. Pero, no estamos ayudando a prevenir futuros virus.

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