Unas 250 mil plantas se producirán este año en el mega vivero del Comando de Apoyo al Ecosistema y Ambiente C-9, ubicado en El Ocotal, Distrito Central.

A través de la plantación de miles de arbolitos se pretende recuperar las subcuencas, microcuencas y cuencas que drenan hacia las principales represas de la capital y el país.

Tegucigalpa, 2 de abril de 2021. La preparación de sustratos y el llenado de miles de bolsas con tierra de abono marcan el inicio de una jornada verde, con la que pretende reforestar aquellas zonas que afectadas por los incendios forestales y el gorgojo descortezador del pino.

Los espacios a atender se encuentran a inmediaciones de las subcuencas, microcuencas y cuencas de agua que drenan hacia los principales embalses del país.

Para cubrir estos sectores se pretende producir unas 250 mil plantas, de diferentes especies, en el mega vivero del Comando de Apoyo al Ecosistema y Ambiente C-9, ubicado en El Ocotal, Distrito Central.

La siembra de los diferentes árboles se ejecuta en dos fases; la primera contempla la producción de 125 mil, entre especies latifoliadas y pinares conocida popularmente como (pino-ocote).

“Las latifoliadas son empleadas para restaurar cuencas, microcuencas y subcuencas esto porque a mayor vegetación habrá más filtración de agua”, explicó Karla Patricia Castillo Castro, encargada del recinto forestal del C9.

La entrevistada, comentó que el principal objetivo es reforestar y recuperar los afluentes que drenan hacia las represas.

“Esta etapa dio inició desde el año pasado, a través del llenado de bolsas, preparación de sustratos y el establecimiento de germinadores esto nos ayuda a tener calidad”, retiró Castillo.

Rescate

De acuerdo con las autoridades del C-9, con 125 mil plantas se podría llegar a recuperar un estimado de 600 hectáreas de bosque.

“Antes de iniciar el proceso se realizan una serie de estudios para verificar muchos factores que podrían incidir, también se toma en cuenta la regeneración natural”, detalló la especialista.

Y es que con el fin de dar seguimiento a las plantaciones que se ejecutan cada año, la entrevistada,reiteró que mantienen activa una base de datos estadística de georreferenciación que es apoyada por vecinos de las comunidades, juntas de agua y otras organizaciones que colaboran con mantenimiento.

“Hacemos lo posible por mantener un control y estar pendientes de las reforestaciones realizadas, pero hay zonas de difícil acceso, la movilización es limitada por lo que me atrevería decir que el 86% de los arbolitos que se siembran logran sobrevivir”, concluyó Castillo.

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  1. A mi criterio debería ser mayor la cantidad de arboles los que se deberían sembrar y aparte de esto crear una ley anti tala de bosques, por unos 20 o 30 años, mientras se recuperan los recursos naturales y luego tener un plan de control para que no nos pase lo que estamos sufriendo ahorita.

  2. Mónica Reyes says:

    Por la falta de arboles en nuestro país las inundaciones hacen demasiados daños de los que deberían, sembrar arboles tendría que ser una obligación de cada hondureño para conseguir una honduras con mas vida y mejor oxigeno. Si cada hondureño sembrara un árbol las situaciones climáticas causarían menos daño.

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