Al Momento El informativo en el interior

Productores de Sabanagrande apuestan por la hidroponía para enfrentar la variabilidad climática

La innovación tecnológica se ha convertido en una herramienta fundamental para productores de Sabanagrande, Francisco Morazán, que buscan mantener la productividad frente a los efectos de la variabilidad climática y la escasez de agua.

Una de estas experiencias combina agricultura tradicional, cultivos protegidos e hidroponía de alta tecnología para producir hortalizas y hierbas aromáticas durante todo el año.

El titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina, destacó la importancia de transformar las prácticas agrícolas para responder a los efectos del cambio climático.

“El tema de la agricultura regenerativa está relacionado con los problemas climáticos. Ciertos cambios en la manera de hacer agricultura hacen más resiliente la actividad”, expresó.

Erasmo Josué Castro, productor de hierbas aromáticas y hortalizas, explicó que combina producción en tierra, cultivos protegidos e hidroponía de alta tecnología.

Entre los productos que cultivan se encuentran lechugas escarola, además de una amplia variedad de hierbas aromáticas como albahaca dulce, albahaca limón, albahaca criolla, albahaca morada, orégano, hierbabuena y menta.

También producen espinaca y próximamente incorporarán tomate manzano y chile de color en sistemas hidropónicos.

La producción tiene como destino principalmente supermercados como Walmart y La Colonia, atendiendo la demanda de consumidores a nivel nacional.

Castro explicó que la hidroponía representa una alternativa ante la fuerte reducción de las fuentes de agua en la zona.

Mientras en cultivos tradicionales podían utilizar entre 1,000 y 1,800 barriles de agua diarios, en los sistemas hidropónicos el consumo se ha reducido considerablemente, utilizando alrededor de 15 a 20 barriles por estructura protegida, gracias además a la recirculación del agua.

“Es una alternativa que requiere una alta inversión al inicio, pero es muy favorable en cuestiones de clima, plagas, enfermedades y calidad”, explicó Castro.

La empresa produce semanalmente entre 2,500 y 3,000 unidades de lechuga, mientras que la comercialización de hierbas aromáticas alcanza aproximadamente entre 7,000 y 9,000 bolsas por semana.

La tecnología también permite reducir significativamente los ciclos de producción. En hidroponía, la lechuga puede estar lista para cosecha en aproximadamente 22 días, mientras que en campo abierto el ciclo puede extenderse entre 50 y 55 días.

El sistema productivo cuenta con estructuras protegidas, reservorios y mecanismos de recirculación del agua, además de ventilación y control de las condiciones internas.

La solución nutritiva utilizada en las tuberías es recuperada y reutilizada, permitiendo aprovechar al máximo el recurso hídrico.

Actualmente, la empresa trabaja con alrededor de 18 empleados y beneficia directamente a unas 15 familias, con planes de ampliar su producción mediante la expansión de invernaderos y áreas de cultivo.

Castro considera que la adopción de estas tecnologías será cada vez más necesaria ante un clima impredecible.
“No sabemos qué va a pasar mañana con los cambios climáticos”, señaló, al animar a otros productores a perder el temor a incorporar nuevas tecnologías y buscar alternativas que les permitan mantener la producción.

La experiencia de Sabanagrande evidencia que la hidroponía, el uso eficiente del agua y la agricultura protegida pueden convertirse en alternativas estratégicas para sostener la producción de alimentos frente a los nuevos desafíos climáticos.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *