Tegucigalpa.- Entonces ambos cortaron y quemaron las partes del cuerpo de la pareja que fueron lanzados a sus mascotas.
La abogada de Acosta, Mónica Chirivin dijo : “Él no siente remordimiento y de hecho describe un estado de alivio por el peso que ha venido sintiendo desde su niñez. “Me dijo que se comió un pedazo del cuerpo. Para él fue casi un placer”.

Acosta tiene una condición intestinal crónica y ha tenido que usar una bolsa de colostomía toda su vida. “Él dice que esa es una de las razones por la cual fue maltratado durante su infancia por su madre y su padrastro”, señaló.

El hermano de la víctima Roberto Klein admitió: “Mi hermano era un hombre difícil, con poco tiempo para sus hijos, siempre hubo un resentimiento entre él y su hijastro y creo que esto se miraba venir desde hace tiempo”.

El crimen fue descubierto cuando un familiar de la víctima notificó a la policía después que el comenzó a sospechar que algo pasaba cuando no le permitieron ingresar la casa de la familia.

La policía dice que encontró pedazos de una pelvis femenina y columna vertebral en una vieja cubeta de pintura en la terraza.
Varias bolsas de basura que la pareja llevó a un solar de deshechos cercano también fueron analizados por el escuadrón del crimen. (DAILYMAIL)

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *