Tegucigalpa.- Un grupo de hondureños que en su mayoría sufrió la mutilación de alguna extremidad por parte del tren de carga llamado “La Bestia”, que recorre el territorio mexicano de sur a norte, busca ahora desalentar la migración juvenil ofreciendo conferencias en colegios de la zona sur del país.

Los migrantes hondureños que buscan concienciar sobre los peligros de la migración son miembros de la Fundación Vida Nueva con sede en el departamento de Choluteca, lugar con altos índices de migración irregular.

En dicha fundación tienen como objetivo elaborar prótesis para los connacionales migrantes retornados con discapacidad, luego de haber sufrido un accidente en la peligrosa ruta migratoria.

Además se les ofrece ayuda psicológica para poder superar los traumas que implica al ser deportados, después de viajar con muchas ilusiones al extranjero y no lograr sus objetivos.

No obstante, otro grupo de esta fundación busca crear conciencia, ofreciendo conferencias en distintos colegios de ese departamento hondureño.

Actualmente se ofrecen estas conferencias en los municipios de Choluteca y El Corpus, pero planean llevarlas a otros municipios, explicó la directora de la Fundación Vida Nueva, Reina Estrada Laínez.

“Los expositores cuentan sus historias para que tomen conciencia de los peligros existentes en el viaje y que por lo tanto es mejor evitar estas situaciones”, dijo a periodistas Laínez.

Subrayó que el apoyo financiero para realizar estas acciones proviene del Comité de Cruz Roja Internacional.

No obstante a esta loable labor, reconoció que, muchos hondureños mutilados volverían a emprender la ruta migratoria en busca de cumplir el “sueño americano”, que abandonaron luego de los accidentes sufridos.

De acuerdo a cifras de la Comisión Nacional de Apoyo a Migrantes Retornados con Discapacidad (Conamiredis), en Honduras existen más de medio millar de hondureños discapacitados tras sufrir un accidente en la ruta migratoria.

En ese orden, estadísticas de la Federación Red Pro Personas con Discapacidad (Fereprodis), señalan que un 15 por ciento de la población hondureña vive con algún tipo de discapacidad.

La mayoría de las amputaciones ocurren en las vías del tren La “Bestia”, pero también existen casos de violencia en las que los migrantes en tránsito son atacados por grupo criminales, quienes en varias ocasiones les cercenan una extremidad en exigencia de dinero o simplemente para hacer valer su autoridad en determinadas rutas.

Pese a esta alta cifra de hondureños mutilados, un gran porcentaje de ellos es de la idea que volverían a emprender la ruta migratoria, ya que no encuentran las oportunidades que necesitan.

Anualmente unos 100 mil hondureños emprenden la ruta migratoria exponiéndose a toda clase de peligros durante la travesía.

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