Tegucigalpa.-. “Carolina” y “Nicolás” son dos jaguares que están siendo entrenados para despertar sus instintos de caza y sobrevivencia, ya que pronto volverán a la vida silvestre, junto a otras especies animales, después permanecer bajo protección y cuidado en el Comando de Apoyo al Manejo de Ecosistemas y Ambiente de las Fuerza Armadas de Honduras (C-9).IMGL1678

En las instalaciones del C-9, ubicadas en suroeste de Tegucigalpa, el Gobierno de Honduras tiene en ejecución el Proyecto de Rescate, Rehabilitación y Liberación de Vida Silvestre, donde se protege a animales que estaban abandonados, en cautiverio o bajo otras condiciones.

Los gruñidos de los felinos se confundían con el ruido del resto de animales con los que comparten el recinto, donde el personal del C-9 coloca su comida en puntos estratégicos, como parte del entrenamiento de readaptación de los animales para volver a la vida silvestre.

La jefa del Departamento de Vida Silvestre del Instituto de Conservación Forestal (ICF), Ana Velásquez, informó que son más de 100 los animales que forman parte del proyecto; de estos, 38 están aptos para ser devueltos pronto a su entorno natural, del que nunca debieron salir.

Las especies aptas para ser liberadas tienen que aprender a alimentarse solas, a buscar su comida y agua, a temerle a las personas, a defenderse solas, explicó.

Antes de entrar al recinto, los animales están aislados en jaulas individuales, donde lucen calmados, inofensivos y, hasta cierto punto, tiernos. Sin embargo, al entrar al recinto comienzan a buscar su comida, a gruñir y, al momento de defender su alimento, a rugir, marcar su territorio.

“Son animales silvestres; esa es su naturaleza, defender lo suyo. No son adorno, mi mucho menos mascotas”, afirmó el jefe de Operaciones del C-9, teniente coronel Edwin Pacheco, al recordar que los jaguares fueron trasladados al recinto en enero, cuando el programa comenzó.

Como etapa previa a su liberación, los animales son entrenados para despertar su instinto de caza y sobrevivencia. Además, conviven en espacios grandes, donde desarrollan sus músculos.

Los lugares que el Estado autoriza, a través de la ICF, para que estas especies sean liberadas deben cumplir con algunos requerimientos: deben ser hábitat con poca o ninguna presencia humana o de animales domésticos y deben ser espacios donde habiten o hayan habitado las especies a liberar.

Velásquez señaló que cuando se rescatan animales que se encuentran aptos para una pronta liberación se procede a hacerlo; no obstante, en los casos que requieren de rehabilitación, se trasladan al C-9, donde el proyecto dedicado al rescate, rehabilitación y liberación de vida silvestre se ha convertido en un éxito.

Guaras rojas recobran su esplendor

En otro lugar del proyecto, a pocos kilómetros del recinto de los jaguares, varios ejemplares de otra especie muy preciada en el país, el Ara Macao (nombre científico de la guara roja, Ave Nacional de Honduras), aprenden a usar sus alas, al igual que varios ejemplares de guaras verdes (Ara Ambiguus).

El jefe de Operaciones del C-9 detalló que cuando las aves fueron rescatadas por la Fiscalía del Medio Ambiente y las Fuerzas Armadas no podían volar, tenían parásitos y peso bajo; la mayor parte fueron decomisadas, como un par de guaras verdes que eran llevadas ocultas dentro de botellones; otras eran mascotas y tenían las alas cortadas.

Hoy, tras un entrenamiento arduo, las guaras sostienen el vuelo por varios minutos. Y las que están aptas para ser liberadas pesan 2.2 libras y su plumaje recobró el brillo natural de esta especie salvaje, el cual se distingue por sus colores vivos, principalmente el rojo escarlata, complementado con plumas azules y amarillas con verde.

“Están aptas para regresar a sus hogares naturales”, indicó el biólogo y coordinador del Proyecto de Rescate, Rehabilitación y Liberación de Vida Silvestre del C-9, Olvin Andino.

Las Ara Macao figuran actualmente en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y también están incluidas en el apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Amenazadas (CITES).

Este domingo, 30 de junio, en el marco del evento Guacamaya Fest, que se realiza en Copán Ruinas, ocho ejemplares de guaras rojas serán liberados, después de recibir la rehabilitación necesaria para regresar a su hábitat natural.

Las aves al cuidado de las Fuerzas Armadas han sido entrenadas para temerle al humano, como una forma de protección ante la captura ilegal; cuando alguien entra a la jaula, las bellas guaras rojas, que antes vivían como mascotas, no permiten que se acerque.

“De nada sirve que se hagan decomisos de animales silvestres si al final los vamos a pasar a otra jaula. La visión de las Fuerzas Armadas es darles otra oportunidad y se liberan los que estén aptos. Queremos que estas jaulas estén vacías”, puntualizó el jefe de Operaciones del C-9.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *