El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo de US$59,5 millones a Honduras, cuyo objetivo es apoyar la adopción de políticas que permitan reducir la pobreza extrema de los hogares en Honduras a través del diseño e implementación de políticas dirigidas a mejorar la sostenibilidad financiera y eficiencia del gasto en protección social redistributiva del país.

Estas reformas pondrán énfasis en la formación de capital humano de niños, niñas y adolescentes, la consolidación de la oferta de servicios básicos de salud y educación que permitan complementar los programas redistributivos existentes, y el fortalecimiento de la gobernanza en la gestión de la información y capacidad de coordinación en el sector social del país.

Aunque en los últimos años la economía hondureña ha sido una de las más dinámicas de América Latina y el Caribe, con un crecimiento económico anual promedio de 3,7% entre 2010 y 2017, la economía del país está mostrando un menor dinamismo debido a la desaceleración de las principales actividades productivas y a las variaciones en los precios de materias primas. Honduras también enfrenta grandes retos sociales, en particular por sus altas tasas de pobreza y desigualdad. Entre 2001 y 2018 Honduras no ha logrado reducir sus niveles de pobreza de manera sostenida y, en 2018, el 61,9% de los hogares hondureños vivían por debajo de la línea de pobreza con un 38,7% de hogares en pobreza extrema.

Este préstamo busca reducir la incidencia de la pobreza extrema en el país a través del apoyo a reformas en tres áreas de política pública. En primer lugar, se mejorará la sostenibilidad financiera y eficiencia de los programas de protección social redistributiva, garantizando el financiamiento adecuado de los programas que han demostrado tener un impacto positivo en la acumulación de capital humano, eliminando la duplicación de funciones y mejorando los mecanismos de focalización que permiten que dichos programas lleguen a los hogares con mayor pobreza extrema. En segundo lugar, el préstamo apoyará la consolidación de la oferta de servicios básicos de salud y educación destinados a la población más pobre, con medidas que permitan garantizar su continuidad y mejorar su calidad. Por último, el proyecto también permitirá mejorar la coordinación interinstitucional del sector social, facilitando el flujo de información entre actores del Estado que trabajan con pobres extremos, con el objetivo de que estos programas realicen una labor más eficiente al conocer mejor tanto a sus beneficiarios como los beneficios que estos reciben del Estado.

El monto total de este préstamo programático de apoyo a reformas de políticas es de US$59,5 millones, de los que US$20.825.000 corresponden a capital ordinario regular del BID con un con un plazo de amortización de 20 años, un periodo de gracia de 5,5 años y una tasa de interés basada en LIBOR, y US$38.675.000 corresponden a capital ordinario concesional con un plazo de amortización y de gracia de 40 años y una tasa de interés del 0,25%.

Sobre el BID

El Banco Interamericano de Desarrollo tiene como misión mejorar vidas. Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *