Desafortunadamente en Honduras hay escases de expertos en prevención de violencia, no existe una carrera oficial con este título ni estudio formal e informal sobre dicha temática y esto hace que las propuestas para revertir la tendencia de este fenómeno social, no tengan los resultados positivos esperados; para citar a que se le llama experto; La Real Academia de la Lengua Española (2001) define al experto como alguien práctico, hábil y experimentado. Por su parte, el autor norteamericano Malcom Gladwel, definió a un experto:

aquella persona que ha dedicado al menos 10,000 horas de su vida a un tema específico (una verdadera maestría debería tener por lo menos estas horas de estudio sistemático).

En su opinión Gladwel dice, después de ese periodo una persona ha generado la suficiente destreza y habilidad para poder desempeñarse mejor que los demás.

Otro ejemplo “un especialista en política pública es un profesional con al menos un posgrado en política pública y más de 5 años realizando análisis de política pública”. Para que alguien alcance la categoría de experto académico debe de tener el conocimiento sobre los datos duros del problema, así como la teoría relacionada con el mismo y cumplir las siguientes características:

Lo primero: Persona que cuente con cinco o más años de experiencia investigando el problema público de interés en universidades o centros de investigación especializados y que tengan publicaciones relevantes, en este caso particular nos interesa la temática de la violencia en sus diversas manifestaciones.

Segundo: Conocer su opinión sobre las causas y posibles soluciones del problema público, que para efectos de análisis son identificar las verdaderas causas que están generando la violencia, esto hace dar soluciones multidisciplinarias y de solución integral.

Tercero: Experiencia en documentar bien todas sus respuestas para poder integrarlo al ejercicio de análisis causal.

Cuarto: Normalmente el experto trae ideas frescas e innovadoras que funcionan en la resolución parcial o total de la problemática intervenida.

A continuaciones algunas conclusiones de consenso en prevención de violencia: Como premisa se considera a la seguridad como un bien público y, por lo tanto, insiste en la responsabilidad irrenunciable del Estado para proveerla.

Otro consenso: Un componente prioritario de cualquier política de seguridad es la prevención de la violencia, ya que se orienta a reducir o minimizar los conflictos que pueden ser objeto de intervención de las instituciones que por mandato legal son las responsables, en el caso particular de nuestro país, el Gabinete de Prevención; que para ser objetivo fue una excelente decisión del Poder Ejecutivo.

Por:Arnaldo Torres Rubio

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *