Tegucigalpa.- El abogado German Trejo, apoderado legal de empresas de transporte, relató la pesadilla que vivió cuando fue privado de su libertad por cuatro individuos y lo llevaban en un vehículo por la carretera que de Tegucigalpa conduce al sur del país.

El profesional del derecho se apersonó ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), a solicitar protección ya que teme por su vida y la de su familia, luego que a eso de las 8:00 de la noche del lunes fuera retenido por desconocidos fuertemente armados.

“Vengo a interponer la denuncia y a solicitar protección del Conadeh en virtud de haber sufrido un rapto que, gracias a Dios, no se consumó”, dijo Trejo, quien fue remitido a Medicina Forense para su evaluación por los golpes que sufrió al tirarse del vehículo en que era conducido por los delincuentes.

El abogado especialista en materia penal, que actualmente funge como apoderado legal de empresas de transporte que no identificó, narró que iba en su vehículo y cuando estaba por llegar a su vivienda ubicada en la colonia Jardines de Loarque de Tegucigalpa, se le atravesó un turismo, color gris, del cual se bajaron cuatro sujetos fuertemente armados que no logró identificar ya que andaban el rostro cubierto con pasamontañas y uno con un pañuelo.

Relató que lo bajaron del vehículo y les dijo que andaba la cartera, que el carro estaba encendido y que no había ningún problema, que se lo llevaran y que tomaran las cosas con tranquilidad.

Sin embargo, uno de los raptores, armado con una escopeta, le dijo a otro de sus compañeros “mata a ese hijo de p… porque está murmurando, mata ese perro”.

Luego al preguntarles que querían, lo agarraron del cuello y lo montaron al carro turismo gris en el que se transportaban, con destino a la zona sur del país. Dos de los delincuentes se fueron en la camioneta de su propiedad.

En el trayecto se encontraron con unos túmulos que son altos y como el turismo en el que se conducían es bastante bajo, redujeron la velocidad, situación que aprovechó para lanzarse del vehículo.

“Salí corriendo en forma de zig zag…, por si me pensaban disparar por la espalda”, relató el profesional del derecho.

“Corrí unas 8 o 10 cuadras y llegué a donde estaban unos vigilantes en una cabina que tienen ellos y les pedí prestado un teléfono, sin embargo, ellos llamaron a la posta de Loarque donde un subinspector de apellido González Lobo, muy diligentemente me atendió”.

Luego, mandaron una motorizada a cuidarme y desplegaron varios elementos por todo el anillo para darle seguimiento a los delincuentes.

Trejo fue trasladado a su vivienda, donde minutos después le informaron que su vehículo había sido localizado ya que el dispositivo de seguridad se había activado, motivo por el cual los raptores lo dejaron abandonado.

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