Tegucigalpa. Como un camino de dolor y muerte calificó la titular de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia-DINAF, Lolis María Salas Montes, la ruta migratoria que de forma irregular emprenden las y los hondureños en un intento fallido por ingresar a los Estado Unidos.

En tal sentido, la funcionaria instó a los padres, madres de familia, y personas responsables del cuidado de un niño o niña, de no exponer a las y los menores de edad a un camino de dolor y muerte, tras la reciente y primera movilización atípica de 2021, que emprendieron un grupo de hondureños y hondureñas.

Salas indicó que el Gobierno de Honduras, a través de la institución garante de los derechos de la niñez que lidera, en conjunto con la Policía Nacional, Secretaría de Salud, Instituto Nacional de Migración y con apoyo de ACNUR y World Vision Honduras mantienen presencia en los puntos fronterizos de Corinto y Aguacaliente.

Lo que se busca es proteger la vida de las y los menores de edad como uno de los grupos vulnerables.

En los últimos dos días las autoridades atendieron 13 niños, niñas y adolescentes en la frontera de Aguacaliente, lo que a través de la intervención oportuna generó impedimentos de salida, refirió.

Escudos fronterizos

Para la funcionaria, los niños, niñas y adolescentes son utilizados como escudos fronterizos para alimentar las redes del tráfico de personas, crimen organizado o narcotráfico y expuestos a situaciones que violentan sus derechos, al experimentar los riesgos de la migración irregular.

Y es que los niños, niñas y adolescentes migrantes retornados al país relatan historias desgarradoras, que van desde familias objetos de secuestro, violencia sexual, psicológica, hasta la pérdida de la vida de forma trágica, producto de la ruta migratoria de alto riesgo a la que se exponen las y los hondureños.

Las personas que no cumplan con los requisitos legales por parte de las autoridades migratorias y sanitarias no podrán ingresar al país vecino de Guatemala, advirtieron sus autoridades en fecha reciente.

La DINAF a través del proyecto de reintegración que puso en marcha con apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia-UNICEF, en al menos los últimos dos años favorecieron a más de 60 familias migrantes retornadas al país con un recurso financiero de más de cinco millones de lempiras.

*Para frenar la migración

La DINAF junto al apoyo de UNICEF, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados-ACNUR, y de la organización World Vision Honduras, mediante la contratación de personal especializado conocido como reintegradores sociales brinda seguimiento a más mil casos de niños y niñas, a quienes se les ha asegurado que estén reinsertes en sus familias como espacio primario para su protección.

DINAF reitera el llamado permanente a los padres, madres de familia, y población hondureña en general, de no poner en riesgo la vida de las y los menores de edad, al exponerlos a una ruta migratoria que representa la línea entre la vida y la muerte.

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